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por Arlington Vaca
 
Siete Problemas Interpratativos en Apocalipsis 20
 
Un poco de hermenéutica:
 
A menudo se lanza la falsa acusación contra la teología Reformada de cambiar la hermenéutica a la hora de interpretar la profecía bíblica. Es común leer cosas como "los Reformados usan una hermenéutica literal para doctrinas como la Trinidad, la cristología o la soteriología, pero cuando llegan a la escatología usan una hermenéutica alegórica". Esta acusación en la actualidad no es cierta. Hermenéutica alegórica es verdad que ha sido usada por muchos amilenialistas del pasado como Agustín, Ticonio u Orígenes, y también en la edad media, pero la escatología actual dista bastante de eso.
Una prueba de que esa acusación es falsa en la actualidad es cuando hacemos una comparación entre la hermenéutica que usan los literalistas con la que usan los Reformados. En gran medida notarán que siguen los mismos principios, sólo que la aplicación de esa hermenéutica se hace de forma diferente. Por ejemplo existe una norma común que es: "Un pasaje claro interpreta un pasaje oscuro". Esta norma hermenéutica es compartida por los unos y los otros, pero se aplica de diferente forma. La razón de esto es que a menudo enseñan la regla, pero casi nunca te dicen ¿Cómo determinar que un pasaje es claro o es oscuro?
 
Una ilustración nos puede servir para ayudarnos a determinarlo. Si tú vas por una vía recta, tú simplemente sabes que debes seguir recto, es muy claro el camino para continuar. Pero vamos a suponer que llegas a una Y, o sea un punto donde se bifurca la vía. La claridad hacia dónde va el camino se reduce al 50%, tienes que escoger entre dos opciones. Sin embargo, si hay buena señalización, si quizás conseguiste un mapa, o conoces gente que sabe cuál es el camino, no vas a encontrar dificultades para saber por dónde seguir. Pero vamos a suponer que continúas y llegas a una glorieta, o rotonda, en donde no hay sólo dos opciones, sino que hay 6 vías. Sin duda que la claridad hacia dónde continuar se reduce muchísimo más. Ahora, si no hay un mapa, si nadie con quien vas conoce el camino, o si no hay señalización adecuada, la claridad para continuar se va a reducir mucho más.
Así es como funciona la teología sistemática. A veces hay pasajes que no presentan ambigüedades (digo ambigüedades no en el sentido que la Palabra de Dios no sea clara, sino que por nuestro desconocimiento de la gramática o cultura es confuso para nosotros como intérpretes) y entonces el pasaje es claro lo que significa. A veces hay pasajes que pueden presentar dos opciones posibles, ya sea dos posibles interpretaciones sintácticas de la gramática, o dos posibles usos de la palabra en el idioma, etc. Sin duda que ese pasaje es un poco más oscuro que el que no presenta ambigüedades. Pero a veces hay pasajes que les sucede lo mismo que cuando llegas a una glorieta con 6 vías, es un pasaje que puede tener 6 variables interpretativas, por ejemplo tiene varias palabras que tienen distintos significados, o el contexto del libro permite diferentes vías interpretativas, etc. Puedes decir sin duda que este pasaje es más oscuro que el que presenta sólo dos variables, o puedes también decir que el pasaje que no tiene ambigüedades es más claro que el que tiene 6. Hay pasajes como por ejemplo el de corintios que habla del "bautismo por los muertos" que han dado hasta 40 diferentes interpretaciones. Esto es porque las variables son muchas. Si bien no hay 40 variables, ya que muchas pueden agruparse, lo cierto es que hay tantas vías abiertas que la certeza de ese pasaje sólo puede resolverse a la luz de otros pasajes más claros.
 
Así funciona la exégesis y la teología. Todos partimos del hecho de que podemos entender la Biblia estudiándola. Pero a veces nos encontramos con puntos donde hay mayor dificultad. Las señales en la vía y los mapas son equivalentes a los credos y las confesiones, es decir, a lo que otros viajeros del pasado nos han dado como una señal que nos informa hacia dónde conduce cada vía. Sin duda si vas manejando puedes tomar la decisión de creerle al que hizo al mapa o al que puso la señal, o no hacerlo. Puedes decir: Bueno, quizás el que puso la señal o hizo el mapa se equivocó, igual es un hombre falible. Así nos pasa cuando desechamos las confesiones y credos. Es verdad que pudieron equivocarse, como es verdad que alguien que pone una señal en una vía puede hacerlo para hacer perder a los viajeros, o alguien puede darte un mapa adulterado. Pero sabemos que en general eso no sucede, ya que es muy fácil verificar si el camino conduce a donde dice, y si una señal está equivocada rápidamente los viajeros o autoridades la corrigen. Lo mismo sucede con los mapas. Los credos y confesiones han resistido la carga del tiempo porque normalmente te indican correctamente el camino. Por supuesto, puedes decidir desechar a los credos y confesiones porque son "escritos de hombres". Tienes el derecho a hacerlo, pero te va a hacer perder tiempo. Es como si llegaras a la glorieta de 6 vías y decides meterte por cada una de ellas y verificar a donde va, luego devolverte y poner una señal y hacer tu mapa. Sin duda, por tu experiencia vas a comprobar y estar seguro del destino de cada vía, pero lo más probable es que vas a llegar a las mismas conclusiones que ya te dieron los que pusieron las señales o hicieron el mapa.
Ahora, en esta ilustración dije que puedes preguntarle a una persona que ha recorrido el camino, ya sea alguien que viaje contigo en el carro, o alguien en la carretera a quien te detienes a preguntarle. Esto es semejante a los maestros, a los pastores, y a los escritores de libros. Nuevamente, es muy probable que te puedan engañar o instruir mal, pero los que son buenos son los que han estudiado bien los mapas, muchos de ellos han comprobado por sí mismos algunos caminos y te pueden decir cuáles mapas son buenos y cuáles son falsos. Nuevamente, puedes tomar la decisión de creerles o desecharles, pero puedes comprobar si lo que dicen es verdad o no. Siempre es bueno comprobar todo, pero al mismo tiempo saber qué camino vale la pena gastar el tiempo para hacerlo y cuál no.
 
Los teólogos simplemente son constructores de mapas. Pero resulta que no sólo pasa con la exégesis de un texto, también pasa con la construcción de doctrinas. La exégesis de un texto es como enfocarte en un punto del camino donde existen las variantes. En cambio la doctrina o dogma es cuando haces todo un mapa donde te dice que esta vía termina conectándose con aquella en tal punto. Hay doctrinas que son más claras, porque tienen menos cantidad de puntos con variantes, o que tienen pocas variaciones, pocas bifurcaciones o glorietas. Pero hay doctrinas como la escatología que contienen muchas variantes, lo cuál te eleva el número de posibilidades para establecer una doctrina. Eso lo hace más compleja. Por eso siempre es recomendable comenzar con mapas menos complejos, para luego de tener muchas certezas, avanzar a mapas con mayores variantes.
Todo esto nos sirve para entender que cuando intentamos establecer una doctrina, o hacer exégesis de un texto, no basta sólo saber la norma, hay que saber usarla. A menudo se ataca la hermenéutica Reformada de "Alegorizar" como si un Reformado simplemente arranca desde una especulación y luego termina adaptando el texto a esa especulación. No es verdad, así no se ha hecho la teología Reformada. Nosotros no decidimos aleatóriamente si un texto es claro o es obscuro. Esto nos conecta con la segunda parte de este escrito en el que justamente podemos ver problemas interpretativos en Apocalipsis 20 y nos lleva a la pregunta:
 
¿Es Apocalipsis 20 un texto claro u oscuro?
 
Siguiendo nuestra línea de pensamiento, podemos corroborar con este texto que el problema principal no es hermenéutico, sino su aplicación. El Premilenialismo cuando ve Apocalipsis 20 dice que así como el resto de la Biblia tenemos que interpretarlo "literalmente" y por lo tanto "no debemos alegorizarlo". El amilenialismo de hecho está de acuerdo con eso, aunque pueda sorprender a muchos premilenialistas. Pero el punto es que si vamos a hacer teología sistemática, necesitamos construir una teología no basada sólo en un texto, sino en toda la Biblia. Esa norma también la compartimos con los premilenialistas, sin embargo cuando llegamos a esta polémico pasaje debemos preguntarnos si el pasaje es claro o es oscuro.
Esta pregunta es pertinente, ya que si el pasaje es claro, tal como lo dicen los premilenialistas, entonces la conclusión que debemos llegar es que todo lo que la Biblia habla acerca de un reino en la tierra, en pasajes como Isaías 2, 9, 11, 65, Salmo 2, Salmo 110, Zacarías 14, etc etc se cumple en este pasaje. Pero al hacerlo normalmente no suelen advertir si el pasaje es claro o es oscuro, ya que dan por sentado que el pasaje es claro y de hecho terminan reinterpretando al resto de la teología bíblica del reino del A.T. y el N.T. a la luz de Apocalipsis 20. Esto está tan asumido por los premilenialistas, que normalmente cuando se les ofrece otra interpretación, sienten como si estuviéramos negando TODOS los demás pasajes que ellos insertaron en el futuro reino milenial, a tal punto que les parece casi una necedad siquiera dudar de su interpretación, porque es equivalente a negar muchas porciones de la Biblia.
 
Sin embargo, si el pasaje es oscuro, entonces debemos proceder al revés, debemos interpretar Apocalipsis 20 a la luz de los demás pasajes sobre el reino de Dios en el A.T. y el N.T. para tener una mayor certeza de su significado. Sólo podemos escoger esas dos opciones a la hora de entender ese pasaje en el contexto de la revelación total. Este es el camino que comunmente ha seguido tanto el Amilenialismo como el Posmilenialismo. Observen que en ningún momento se cambia la hermenéutica, lo único que cambia es la aplicación de la misma, por razón de evaluar la claridad u oscuridad de este texto. Tampoco se está negando ninguna porción del Antiguo Testamento que habla sobre este reino, sino que más bien se está ajustando a una realidad mucho más amplia y clara que ofrecen otros textos del Nuevo Testamento, en lugar de ajustarla a un pasaje que presenta diversos problemas hermenéuticos.
Digo que hay diversos problemas hermenéuticos, porque normalmente el premilenialismo no los señala, sino que tan sólo se dedica a ofrecer su interpretación como si fuera la única posible lectura del texto. Pero un exégeta cuidadoso rápidamente tiene que admitir que los problemas sí existen y que por lo tanto no es fácil tener certeza de lo que el pasaje enseña, aunque no con eso negar la claridad de la Escritura, sino más bien que el problema consiste en nuestra incapacidad. Dicho esto entonces señalaré cuáles son los problemas hermenéuticos que alguien debe enfrentarse a la hora de interpretar este pasaje:
 
1. Cronología o Recapitulación: El Premilenialismo normalmente asume que la perícopa de Apocalipsis 20:1-10 continúa cronológicamente lo que precede en Apocalipsis 19, lo cuál es interpretado como la Segunda Venida de Cristo. Esto normalmente porque suelen presuponer el concepto de profecía como “historia del futuro”y porque suelen entender todo el libro de Apocalipsis como una secuencia de eventos históricos que sucederán en forma cronológica en el futuro. Observen cómo de antemano hay que suponer varias cosas para adoptar esta postura: 1. El concepto de profecía. 2. Apocalipsis narra eventos históricos. 3. Esos eventos históricos son del futuro. 4. Esos eventos históricos están organizados en forma cronológica.
Cada una de estas presuposiciones por supuesto que han sido cuestionadas, porque muchos han dado argumentos fuertes en contra de esa noción de lo que es la profecía, en contra de creer que Apocalipsis narra eventos históricos, en contra de que esos eventos históricos sean del futuro, y en contra de la organización cronológica de las visiones de Juan.
 
Por el lado Amilenialista se ha argumentado que Apocalipsis 20 no constituye una secuencia cronológica con Apocalipsis 19, sino que el capítulo 20 recapitula eventos y condiciones que narra el capítulo 19 y otros pasajes.
 
Por el lado del posmilenialismo algunos han adoptado la primera y otros la segunda opción, dependiendo del tipo de posmilenialismo que sostienen.
Podrán observar que para determinar el significado de este pasaje, primero hay que clarificar si se trata de una recapitulación o una secuencia cronológica con lo que viene antes, pero además si se intenta probar una cronología, habría que primero probar las 4 cosas enumeradas anteriormente, así que tan sólo en este problema nos encontramos ante una glorieta de 5 salidas posibles. ¿Pueden notarlo?
 
2. El significado de Apocalipsis 19: ¿Apocalipsis 19 señala la Parusía o el inicio del reino de conquista de Cristo? Otro problema que surge al interpretar esta perícopa, que es derivado del anterior problema, es que la relación inmediata de Apocalipsis 20 es con el capítulo 19. El premilenialismo está obligado a suponer que este capítulo narra la segunda venida gloriosa de Cristo. De hecho si este punto cae, cae totalmente el Premilenialismo, porque no existe otro pasaje en la Biblia que enseñe que el reino milenial comienza con la Parusía. El Amilenialismo sostiene al igual que el Premilenialismo que este pasaje sí habla de la Segunda Venida de Cristo, así que argumenta principalmente desde la recapitulación, negando así un futuro reino milenial posterior a la Parusía, sino más bien el inicio del estado eterno (Ap. 21 y 22). En cambio el Posmilenialismo sostiene que este pasaje no habla de la segunda venida, sino que habla del inicio del reino de conquista de la tierra, ya sea desde su ascensión, o ya sea desde un evento posterior como la caída de Jerusalén en el 70, o un punto en el futuro donde inicia como tal la era dorada. Este problema hermenéutico es a menudo ignorado, pero añade dificultad para la interpretación de este pasaje. La solución a este problema dependerá mucho de cómo se entiende el resto del libro, ya sea desde el Futurismo, Historicismo o Preterismo. En otras palabras, para poder definir esta cuestión, primero hay que determinar una escuela de interpretación del libro, así como una doctrina clara de la Segunda Venida de Cristo.
 
3. La Atadura de Satanás: Anulación Total o Restricción Parcial. Un tercer problema al que nos enfrentamos al interpretar este texto es en cuanto al significado de la atadura de Satanás en Apocalipsis 20:1-3. Por un lado para el Premilenialismo el significado de la atadura no puede ser otro que una anulación total de la obra de Satanás, ya que consideran el abismo como una prisión, y como dicha anulación no existe en el presente debido a la actividad satánica actual, la atadura tiene que ser futura, y está conectada a la Parusía. Por el lado amilenialista, la atadura debe entenderse como una restricción parcial, que está ligada a la obra de Cristo en su primera venida, y se fundamenta en que el verbo atar no implica una anulación total, mas bien una restricción parcial que permite que el evangelio llegue a todas las naciones por un lado, que el reino sea restringido geográficamente, y evitar que se dé la batalla final anunciada en los vv.7-10. Esto lo conecta con los pasajes del N.T. que hablan de la derrota de Satanás que recibió por la obra del Mesías en su primera venida, y entiende que el abismo es un símbolo de la esfera espiritual en la que opera Satanás y sus cómplices. Por el lado posmilenial, muchas veces se ponen en línea con el amilenialismo, aunque también pueden conectar esa atadura con eventos relacionados con la destrucción de Jerusalén en el 70, la caída de Roma, o con un evento futuro que daría inicio a la era dorada que sucederá previo a la segunda venida de Cristo. Observen nuevamente las posibilidades que ofrece el texto, que nos obliga a tomar decisiones acerca de 1. El verbo atar 2. el significado del abismo. 3. Su estado presente o futuro y 4. Su relación con el resto de pasajes del N.T. tanto los que hablan de la derrota de Satanás como de su actividad presente.
 
4. La naturaleza de la primera resurrección: Otra dificultad del texto es la que concierne a la naturaleza de la primera resurrección mencionada en Ap. 20:4-6. Para el premilenialismo, la primera resurrección tiene que ser física, y sucede cuando Cristo regrese. Es una resurrección sólo de justos, que se distingue de la segunda resurrección, que también es física y es la resurrección de los injustos. Para el amilenialismo, la primera resurrección sí es de justos, pero no se trata de una resurrección física, sino de una resurrección espiritual y puede ser entendida ya sea como la descripción de los santos que mueren y van a la presencia de Cristo en el estado intermedio, o puede referirse a la resurrección espiritual en la regeneración. De tal manera si hay una segunda muerte que es espiritual y una primera muerte que es física, así la segunda resurrección es física y comprende justos e injustos, la cuál sucede después del milenio presente, en la segunda venida de Cristo, previo al juicio final y el estado eterno; y la primera resurrección es espiritual y sucede en esta era. Por el lado posmilenial suelen alinearse a veces al amilenialismo, o también ven la primera resurrección mas bien como una vindicación de los mártires, en lugar de las opciones anteriores, y muchas veces está ligada a lo que se entienda del resto del libro. Para interpretar la naturaleza de la primera resurrección hay que determinar el significado de 1. Resurrección (espiritual o física) 2. Volver a vivir. 3. Determinar la gramática de “vivieron” (aoristo constativo o ingresivo) 4. La simultaneidad o su ausencia de las resurrecciones en el resto de la Biblia, y además probar que las otras posturas son incorrectas. Como pueden darse cuenta hay muchas variables, tan sólo en este tópico, y eso que sólo se enumeran las más importantes.
 
5. La duración de los mil años: Muchas veces los debates sobre el milenio se centran en esto nada más, pero como hemos visto es mucho más amplio que esto. Algunos creen que el premilenialismo se sostiene o se cae por sostener la literalidad de los mil años. Eso no es verdad. El elemento sine quanon del premilenialismo es la existencia de un reino intermedio terrenal entre la Parusía y el juicio final, no que ese reino intermedio dure mil años solares. Los premilenialistas se dividen en unos que ven que los mil años sólo pueden significar mil años solares literales, mientras que otros consideran que la cifra es simbólica. El amilenialismo sostiene que la cifra es simbólica porque lo interpreta a la luz del uso de esa cifra en el resto de la Biblia, y el uso de los números en la apocalíptica. El posmilenialismo suele interpretarlo similar al amilenialismo, aunque a veces lo hace como el premilenialismo, como una cifra literal futura, pero previa a la Parusía. Podemos ver que en este punto hay una bifurcación, hay dos posibilidades por lo menos de interpretar la cifra.
 
6. La identidad de los decapitados: En los versículos 4-6 se dice que los que resucitan son almas de decapitados por el testimonio de Jesús, que no adoraron a la bestia y su imagen, y no recibieron la marca de la bestia. Los exégetas están divididos si estas tres categorías de personas se tratan de 3 grupos, de 2 grupos, o de un solo grupo. En el premilenialismo se entiende como aquellos que mueren como mártires en una futura tribulación, donde el Anticristo los mata por su fe en Cristo. Para sostener esto hay que suponer 1. Que la bestia es un personaje del futuro. 2. Que la tribulación es un evento futuro 3. Que decapitados representa a todos los mártires de esa tribulación. Por el lado de los amilenialistas sostienen que los decapitados representan a todos los cristianos que sufren en diversas maneras tribulaciones en esta era, incrementándose al final, pero que están en una posición de victoria o que entrarán a ella en su muerte. Para ello hay que suponer 1. Que la tribulación es algo presente 2. Que la bestia es un símbolo de algún poder presente anticristiano. 3. Que la marca de la bestia es simbólica. Por el lado posmilenialista pueden a veces alinearse con el amilenialismo, pero si son preteristas afirman que estos decapitados representan al testimonio profético del A.T. que es vindicado en el año 70 con la destrucción de sus enemigos. Esto por supuesto debe presuponer que 1. La tribulación es del pasado, y 2. El significado de resurrección como vindicación. Nótense las posibilidades que se pueden tomar en este texto que exige resolver problemas como 1. La cantidad de grupos mencionados en el texto. 2. La identidad de la bestia. 3. El tiempo de la tribulación. 4. El significado de la marca 5. La naturaleza y significado de la resurrección. Una glorieta de 5 salidas en este punto…
 
7. La localización del reino: Finalmente, y para no seguir añadiendo algunos otros problemas menores del texto, se encuentra el problema de ¿Dónde se realiza el reino milenial? El premilenialismo suele verlo en la tierra, porque lo asocia con la esperanza terrenal del A.T. muchas veces exclusiva para Israel, otras para toda la Iglesia Judía y Gentil. El amilenialismo suele verlo en el cielo, ya que sostiene que en todo el libro los tronos siempre estuvieron en el cielo, y nunca hay una mención de ellos en la tierra salvo el trono de la bestia, y como sostiene la recapitulación, observa que ese reino es celestial. Para el posmilenialismo el reino sucede tanto en el cielo como en la tierra, siendo Cristo Señor de ambas dimensiones, en el que va destruyendo uno a uno a sus enemigos sentado en su trono, hasta que la muerte, en la resurrección final sea destruida, siendo ésta el último enemigo. Entonces al igual que el amilenialismo suele ver el reino en esta era, pero enfatiza una prosperidad palpable en esta era, tanto en conversiones como en la cultura. Por supuesto que la teología del reino de Dios a lo largo del resto de las Escrituras y el entendimiento de todo el Apocalipsis es lo que determinarán la localización de este reino.
 
Conclusión:
 
Hemos explorado tan sólo las principales escuelas mileniales para ver los problemas exegéticos del texto, teniendo en cuenta que existen escuelas no mileniales afuera de los círculos conservadores, que nos van mostrando la complejidad de este texto. En tan sólo 10 versículos, en este contexto, podemos enumerar quizás más de 20 problemas exegéticos que merecen no sólo probar el punto a demostrar, sino también probar que los otros puntos son incorrectos. Cualquier exégeta honesto tiene que aceptar que no estamos hablando acá de un pasaje claro. Quienes lo consideran claro, a menudo ya han presupuesto muchas cosas, y se mueven bajo sus presuposiciones, pero en la mayoría de los casos no interactúan nunca con las demás posibilidades, casi siempre por desconocimiento de las mismas. Sumémosle a esto el problema que consiste en que al relacionar este texto con otros textos de la Biblia, muchos de esos textos que también son escatológicos, también presentan diversidad de opciones y problemas exegéticos. En esto consiste la dificultad de dogmatizar en estos temas. No se trata simplemente de ignorar unos textos, aceptar otros, afirmar que esto es literal o es alegórico, acusar de un cambio de hermenéutica o de querer sostener ciegamente un sistema porque sí, como generalmente se ha intentado simplificar la explicación del por qué no hay consenso en estos temas. Se trata de verificar los problemas reales, comparando y contrastando TODAS las posibilidades, TODAS las opciones, respondiendo TODOS los problemas que realmente existe y hacerlo de forma consistente. Ese es el reto para aquél que quiera aventurarse a la fatigosa pero finalmente satisfactoria tarea de la exégesis.
 
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Escrito: Septiembre 2021
Añadido a este sitio: Octubre 31, 2021