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por R. Fowler White

Publicación Original: JETS 37/4 (Diciembre 1994) 539-551

 

¿DANDO SENTIDO A AP. 20: 1-10?

HAROLD HOEHNER VERSUS RECAPITULACIÓN.

R. FOWLER WHITE*


El propósito de este artículo es ofrecer una crítica del ensayo hecho por Harold Hoehner en 1992 acerca de Apocalipsis 20:1-10,[1] con especial referencia hacía sus argumentos en contra de la tesis que yo desarrollé en un artículo anterior.[2] El presente estudio está justificado, aunque sólo sea porque, aparte de su consideración de la historia de la interpretación respecto a 20:1-10, Hoehner da más atención a la recapitulación según lo expuesto en mi artículo que a cualquier otro tema.

En mi ensayo argumento que el texto en cuestión registra una recapitulación de una secuencia de visiones cuyos contenidos están relacionados con la segunda venida de Cristo en los versos 20:7-10, y así de su primer advenimiento, y la era del inter-advenimiento en los versos 20:1-6.[3] La validez de esta tesis estuvo— yo continúo creyendo que es­tá—fundamentada en tres líneas argumentativas, resumiré cada una de ellas y posteriormente propugnaré en contra de las objeciones de Hoehner.

I. LA DISCREPANCIA ENTRE LOS EVENTOS

REPRESENTADOS EN AP. 19:11—21 Y AP. 20:1—3.

En apoyo a mi tesis, observé primero que las naciones de la destrucción después del engaño en los versos 19:11-21 no es lógicamente coherente con su protección del engaño en los versos 20: 1-3, y que los intentos premileniales para explicar su coherencia en términos de progresión cronológica no son convincentes. Específicamente, yo desafié el postulado premilenial de que “las naciones” del verso 20:3 son sobrevivientes de la batalla en 19:19-21. Insté que esta afirmación simplemente presupone que el orden de las visiones en 19:11-20:3 refleja la secuencia de eventos de la historia. También noté que las aseveraciones de Juan para efecto de que todas las naciones caerán en el regreso de Cristo (19:18, 21; cf. 12:5; 19:15) son contrarias a la proposición de que “las naciones” sobrevivirán a su venida.[4]

En respuesta a estos argumentos, Hoehner cita primero las palabras kai eidon en el verso 20:1. El insta a que dichas palabras son un indicador de la secuencia histórica en 19:11—20:3, ya que los versos 19:11,17, 19, introducen “una rápida sucesión no sólo de visiones sino también de una evolución de los acontecimientos en la historia”.[5] Ciertamente uno puede estar de acuerdo que hay un progreso tanto histórico como visional (revelador) entre las visiones de 19:11-21. Pero ¿cómo llegamos a esta conclusión? Al leer los comentarios de Hoehner, no encuentro indicios de que la presencia de kai eidon le mostrara algo acerca de la relación histórica entre aquellas visiones, más bien, él discernió la relación del contenido de las visiones. Me parece que este enfoque es completamente apropiado, y de hecho es adecuado para todas las visiones en Apocalipsis. Por lo tanto, cuando consideramos la cuestión del progreso histórico entre 19:11—21 y 20:1-3, la presencia de las palabras kai eidon en 20:1 no es relevante. El único punto relevante es el contenido de las visiones.[6]

Hoehner se refiere a continuación a mi argumento de que la visión premilenial de “las naciones” en el verso 20:3 es opuesta a la descripción de Juan de las bajas de la batalla en el capítulo 19. Él argumenta que las naciones destruidas en los versos 19:19-21 son solamente los malvados de las naciones. Por tanto, las naciones de 20:3 son los santos de las naciones.[7] Inicialmente, permítanme decir Que estoy de acuerdo con Hoehner en que “la destrucción en los versos 19:19-21 no significa que cada persona de cada nación vaya a ser destruida”.[8] Pero no veo porque se sigue el hecho de que Hoehner tiene razón al interpretar ta ethnë en el verso 20:3 como “los santos de las naciones”. Para argumentar este punto Hoehner cita numerosos pasajes para mostrar que serán naciones en el futuro y que los santos vendrán de las naciones.[9] Estos asuntos, sin embargo, no están en disputa. El problema es si Hoehner está justificado al interpretar el referente de ta ethnë en el verso 20:3 como los santos que permanecen en el regreso de Cristo.

En esta última conexión, considere el amplio contexto de Apocalipsis. En sólo cuatro de sus veintiún casos (15:4; 21:24, 26; 22:2) ta ethnë (to ethnos) claramente se refiere a aquellos quienes son santos, nosotros aprendemos ese hecho no del término en sí mismo sino de las acciones santas predicadas referidas por el término. En cualquier otro caso además 20:3 (2:26; 5:9; 7:9; 10:11; 11:2, 9, 18; 12:5; 13:7; 14:6, 8; 16:19; 17:15; 18:3, 23; 19:15), ta ethnë (to ethnos) es clara y consistentemente diferenciada de hoi hagioi. Hoi hagioi denota aquello que ha sido redimido de ta ethnë, mientras que ta ethnë denota aquello de lo que los hoi hagioi han sido redimidos. En mi opinión, entonces, la propuesta de Hoenher implica una defensa especial, porque es claramente contraria a la preponderancia de la evidencia con respecto al uso de ta ethnë (to ethnos) en el más amplio contexto de Apocalipsis.

La afirmación de Hoehner es también opuesta al uso de ta ethnë en el contexto inmediato de 20:3. En 19:15; 20:8 el término inequívocamente se refiere a aquellos a quienes Satanás ha engañado para librar “la guerra” contra el Guerrero Divino y sus santos guerreros (16:13-14; 19:19-20; 20:8-9). De hecho la única característica que distingue las naciones del verso 20:3 de las naciones del 19:15; 20:8 es el engaño de Satanás y la destrucción de Dios de las primeras se posponen temporalmente. Esta afirmación difícilmente califica como el tipo de acción santa atribuida a las naciones en los versos 15:4; 21:24, 26; 22:2. Nosotros señalamos entonces que dos veces en el contexto inmediato del verso 20:3 Juan refuerza el sentido convencional de ta ethnë como “los anti-santos”. Él al haber usado el término en el 20:3 en el sentido de “los santos de las naciones” habría perdido totalmente a sus lectores.

Por estas razones, creo que debemos rechazar el enfoque de Hoehner sobre el significado de ta ethnë en 20:3 y concluir que las naciones en ese texto son "los anti-santos" (los malvados). Esta conclusión significa que si leemos 19:11—20:3 como una crónica histórica, hay una discrepancia entre los eventos descritos en 19:11-21 y 20: 1-3. Esta discrepancia puede resolverse de manera muy creíble si estamos dispuestos a considerar una alternativa al enfoque premilenialista de 19:11—20:10. La alternativa que tengo en mente es, por supuesto, la recapitulación.

II. LA RECAPITULACIÓN DE AP. 19:11—21 EN 20:7—10

Mi Segundo argumento a favor del enfoque de recapitulación de Ap. 20:1-10 fue que los versos 20:7-10 recapitulan los versos 19:11-21 y sus paralelos (especialmente el paralelo en los versos 16:12-21). Volveré a hacer un breve ensayo acerca de mis puntos de apoyo y luego interactuaré con las objeciones de Hoehner hacía ellos. Antes de hacer esto, no obstante, yo debo responder al intento de Hoehner de desestimar mi punto a cerca de la cláusula hotan en el verso 20:7. Yo observé que aunque la cláusula hotan de 20:7 en efecto señala el progreso histórico en los eventos que Juan describe, sólo el contenido de sus visiones anteriores al verso 20:7 pueden decirnos de forma concluyente si el progreso histórico aplica a todos los eventos descritos antes del verso 20:7 o solo a algunos de ellos.[10] Hoehner responde a este punto afirmando que los versos 20:7-10 “no contienen una nueva visión sino una continuación de la visión que empezó en el verso 20:4 o 20:1 o más probablemente 19:11.[11] Ya que Hoehner no presenta soportes para su afirmación, nos queda suponer que se basa en su apelación a kai eidon en 20:1 y su interpretación de “las naciones” en el 20:3. Yo ya he indicado por qué creo que aquellos argumentos carecen de fundamento, así que aquí comentaré sólo acerca de la afirmación en que Hoehner dice que los versos 20:7-10 son parte de una secuencia visional que probablemente empezó en el verso 19:11. Por lo que puedo decir que la única línea argumental resumida y concluida en 20:7-10 es la que se correlaciona con la cláusula hotan en 20:7 — es decir, la introducida por la cláusula archi en 20:3. Todavía no me ha llamado la atención ninguna prueba que corrobore que las visiones de la secuencia visional concluida por los versos 20:7-10 tenga su comienzo en cualquier punto que no sea 20:(1-)3.

Llegamos ahora a los cuatro factores que cité en favor de la proposición de que los versos 20:7-10 son una recapitulación de los versos 19:11-21.

1. El uso de Ezequiel 38—39 en Ap. 19:17-20; 20:7-10. Creo que la recapitulación de 19:11-21 en 20:7-10 es indicada primero por el uso de Juan de la profecía de Gog y Magog de Ezequiel (Capítulos 38-39) en ambos tanto en el 19:17-20 como en el 20:8-9.[12] Hoehner levanta cuatro objeciones en contra de esta afirmación.

Hoehner sostiene en primer lugar que, aunque el Gog y Magog de Ezequiel encaja bien con Ap. 19, el Gog y Magog de Ap. 20 no es el mismo que el Gog y Magog de Ezequiel.[13] En defensa de esta diferenciación Hoehner enumera seis puntos.[14] Sin embargo, cuando nosotros consideramos aquellas diferencias, encontramos que nos son tan convincentes como Hoehner quisiera.

Descubrimos que las primeras tres diferencias que Hoehner enumera podrían ser aplicadas a Ap. 19:11-21, cuya similitud con Ezequiel 38-39 es aceptada por Hoehner.[15] Considerando lo siguiente:

En sus primeros dos puntos, Hoehner sugiere que el Gog y Magog de Ezequiel es diferente que el Gog y Magog de Ap. 20 porque “Gog y Magog” en Ap. 20 se refiere a las naciones de la tierra y no a “los enemigos del norte” de Ezequiel o “príncipe y tierra” (Gog y Magog) respectivamente, No obstante, Gog y Magog, cuya presencia es necesariamente implícita en Ap. 19:17-18 por la cita de Ezequiel 39:17-20, también aparece como las naciones de la tierra en Ap. 19 (v.15) y no en tantas palabras como aparece en Ezequiel.

Hoehner argumenta una tercera diferencia entre el Gog y Magog de Ezequiel y el Gog y Magog de Apocalipsis 20 basado en su suposición de que en Ap. 20 Gog y Magog ataca a los santos mientras en Ezequiel ellos atacan a Israel. Hoehner podría decir lo mismo, sin embargo, del Gog y Magog de Ap. 19. De hecho, él lo reconoce en gran medida en sus comentarios sobre Apocalipsis 19.[16] También vale la pena señalar que, contrariamente al punto de Hoehner, que el Gog y Magog que ataca a Israel en Ezequiel, no necesariamente es distinto del que ataca a los santos y a Jerusalén en Apocalipsis. Si el Israel atacado en Ezequiel 38:15-16 es el Israel resucitado y reconstituido como reino de Dios en Ezequiel 36-37, entonces este Israel renovado bien puede ser contado entre los santos mencionados en Ap. 20:9. También contra la presunta diferencia de Hoehner, es la observación de que Gog y Magog no pueden ir contra Jerusalén en Ap. 20:9 sin ya haber ido contra Israel, así sólo sea por cuestión del argumento, deberíamos notar que, de acuerdo con Ezequiel 38, el relato de Juan acerca del ataque a Jerusalén en Ap. 20:9 necesariamente implica un ataque a Israel.

Entonces si los primeros tres puntos de Hoehner demuestran la diferencia entre Ezequiel 38-39 y Ap. 20, se podrían usar también para encontrar una diferencia en Ezequiel 38-39 con Ap. 19.

Hoehner encuentra una cuarta diferencia entre Ezequiel 38-39 y Ap. 20: En Ez. 39:4, 17 Gog y Magog son asesinados en las montañas de Israel, mientras que en Ap. 20:8-9 fuego los consume. No obstante, este es un uso selectivo del relato del profeta del A.T. En Ez. 38-39 Gog y Magog son asesinados con una espada y consumidos por fuego, en los versos 38:22; 39:6 el guerrero divino combate a Gog y Magog con fuego, mientras en 38:21; 39:17-21 él les da muerte con una espada (en las montañas de Israel). No es de extrañar entonces que Juan represente el destino de Gog y Magog consumidos por el fuego en Ap. 20:9, y como muertos con espada en 19:17-19, 21.[17] Por lo tanto, las representaciones de Juan de la victoria de Dios sobre las naciones de Gog y Magog con espada en Ap. 19 y con fuego en Ap. 20 no son mutuamente excluyentes, más bien son relatos complementarios, completamente consistentes con Ezequiel 38-39 (especialmente en los versos 38:21-22).

El quinto punto de Hoehner— que es el gran festín después de la batalla en Ez. 39:17-20 se diferencia del lanzamiento de Satanás al lago de fuego después de la batalla en Ap. 20:10—es en efecto una diferencia. Pero no es una diferencia que impida la identificación de Gog y Magog en Apocalipsis como el Gog y Magog de Ezequiel. Los dos relatos de las secuelas de la batalla no se excluyen mutuamente. De hecho, ya que Hoehner apela a la revelación progresiva para afirmar que la revelación posterior de Ap. 19-20 brinda detalles no dados en la revelación anterior de Ez. 38-39, ¿Por qué no explicar la diferencia que cita aquí apelando a la revelación progresiva?[18]

El sexto punto de Hoehner—que en Ezequiel 38-39 los eventos de Gog y Magog encajan cronológicamente antes del templo milenario restaurado, mientras que en Ap. 20 esos eventos encajan después del milenio—no logra apreciar el contexto más amplio de paralelismos secuenciales entre Apocalipsis 20-22 y Ezequiel 36-48.[19] Con otros, observaría que la resurrección y reconstitución de los santos como el reino de Dios en Apocalipsis 20:4-6 es paralela a la resurrección y reconstitución de Israel como el reino de Dios en Ezequiel 36-37.[20] Similarmente la victoria de Dios sobre las naciones hostiles contra los santos en Ap. 20:7-10 se refleja la victoria de Dios sobre las naciones hostiles contra Israel en Ezequiel 38-39. De igual forma, la restauración de la ciudad-santuario de Dios en una montaña grande y alta en una tierra renovada para su gloria Edénica en Ap. 21:9—22:5 refleja la restauración del templo-ciudad de Dios en una montaña muy alta, en una tierra renovada para su gloria Edénica en Ezequiel 40-48. Dado este contexto más amplio de paralelismos entre Apocalipsis 20-22 y Ezequiel 36-48, podríamos fácilmente decir que los eventos de la profecía de Juan encajan cronológicamente con los eventos de la profecía de Ezequiel y que la secuencia específica de resurrección y reconstitución de reino seguida por la victoria sobre las naciones en Ap. 20 es idéntica a la secuencia que vemos en Ezequiel 36-39.

En este punto hemos insistido en que la lista de supuestas diferencias de Hoehner entre Ezequiel 38-39 y Apocalipsis 20:7-10 no invalidan mi afirmación de que el uso de Ezequiel 38-39 en Apocalipsis 19-20 indica la recapitulación de Apocalipsis 19:11-21 en 20:7-10. No obstante, Hoehner plantea una segunda objeción a mi afirmación. Él observa que utilizo un pasaje externo para explicar la relación entre 19:17-21 y 20:7-10 cuando debería dejar que el texto se sostenga por sí solo con su "progresión cronológica clara y natural”.[21] En respuesta, debemos notar primero que por la propia admisión de Hoehner, Juan ha hecho que tanto los versos 19:17-21 como los versos 20:7-10 al menos “tienen reminiscencias de" Ezequiel 38-39.[22] Por tanto, el propio Juan ha frustrado el dictum hermenéutico de Hoehner, pues decir que hay reminiscencias de la profecía de Ezequiel en ambas visiones de Juan es decir, en efecto, que los lectores de Juan deben recordar ese pasaje externo para entender sus dos visiones. Añadido a esto, si soy quien no “permite que el texto se sustente por sí sólo” note que no soy el único que hace esto. Hoehner mismo va a un pasaje exterior a Ap. 20—es decir a Ezequiel 38-39— esto en un esfuerzo de resaltar las diferencias entre Gog y Magog en Ap. 20 y Gog y Magog en Ezequiel 38-39, Justo como yo fui allí para extraer sus similitudes. Además, en cuanto a la "progresión cronológica clara y natural" del texto, son por supuesto, precisamente las reminiscencias de Gog y Magog tanto en Ap. 19 como en Ap. 20 (entre otras cosas) que dan la noción de que la progresión cronológica entre los dos parezca poco clara y poco natural. Y finalmente, como se indica, en las palabras de Hoehner, parece defender la autonomía hermenéutica del contexto inmediato— Un principio que nadie, ni siquiera Hoehner (como acabamos de observar), practica, mucho menos toma seriamente a nivel teórico, si, sin embrago, Hoehner por sus palabras simplemente quiere resaltar la prioridad hermenéutica del contexto inmediato, aprecio el recordatorio. Mas no sé cómo he ignorado o violado este principio en la conexión presente.

La tercera objeción de Hoehner a mi argumento del uso de Juan de la profecía de Ezequiel es que, ya que Apocalipsis se encuentra más adelante que Ezequiel en el progreso de la revelación, Apocalipsis brinda nuevos detalles no explicados en Ezequiel 38-39.[23] Este argumento es tan fuerte como la afirmación de Hoehner de que Gog y Magog de Apocalipsis 20 no es el Gog y Magog de Ezequiel 38-39. Ya que he argumentado que esa afirmación es falaz, no creo que podamos dar alguna credibilidad a este argumento del progreso de la revelación. Por otra parte, vale la pena repetir algo que dije en mi artículo, aunque yo añado aquí un nuevo énfasis para reflejar los intereses de Hoehner: Si Juan realmente esperaba que interpretáramos las revueltas en Apocalipsis 19-20 como eventos diferentes, él ciertamente no nos hizo favores al describir ambas revueltas en lenguaje, imágenes y trama que recuerdan el mismo evento de la profecía de Ezequiel.

La cuarta y final objeción de Hoehner a mi argumento del uso de Juan de Ezequiel 38-39 es que sólo causa que el lector confunda a la bestia y al falso profeta con Satanás y hace que el texto sea inconsistente en sus relatos de que fueron arrojados al lago de fuego.[24] Yo no veo porque debería resultar alguna confusión o inconsistencia, especialmente debido a que la lectura recapitulacionista de los relatos relevantes en los versos 19:20; 20:10 afirman explícitamente “que en la segunda venida el diablo es echado al lago de fuego poco después de que la bestia y el falso profeta sean arrojados allí.”[25] Como yo lo veo, lo que realmente está en juego es si Hoehner está en lo correcto cuando dice: “Juan es muy claro con que [el] único evento [que involucra a la bestia y al falso profeta] ocurrió antes del Milenio y el otro [evento que involucra a Satanás] ocurrió después del Milenio.”[26] Por el contrario, la única cosa que realmente está “muy clara” es que aquí Hoehner incurre en una petición de principio de la interpretación premilenial de Ap. 19-20. En realidad, a menos que las consideraciones de Hoehner de la relación entre los versos 19:11-21 y 20:7-10 puedan al menos hacer que la carga de prueba recaiga sobre los preconsumacionistas (“amilenialistas”),[27] su punto de vista premilenial de los versos 19:20; 20:10 no es más adecuada al contexto que la visión preconsumacionista.

En resumen, creo que el uso de Juan de Ezequiel 38-39 tanto en Ap. 19 como en 20 sigue confundiendo a los interpretes premilenialistas de Ap. 19:11—20:10. A pesar de los argumentos de Hoehner, el uso de Juan de la perícopa de Gog y Magog en ambos, tanto en los versos 19:11-21 como en los versos 20:7-10 establece al menos un caso de prima facie para que entendamos este último como una recapitulación del primero.

2. “La batalla” en Ap. 16:14; 19:19; 20:8. Yo sostengo que la recapitulación de los versos 19:11-21 en 20:7-10 es indicada en segundo lugar por los paralelos verbales en los relatos de la revuelta de Gog y Magog en 20:8 y la de Armagedón en 16:14; 19:19. Juan describe ambas revueltas como “la guerra” por la cual Satanás reúne las naciones contra Cristo y su pueblo (polemos con el artículo en los versos 16:14; 19:19; 20:8). En apoyo de esta observación yo señalé que en Apocalipsis el predicado sin artículo polemos se refiere a la actividad de guerra en general, mientras la palabra polemos con artículo—la cual sólo encontramos en los versos 16:14; 19:19; 20:8— se refiere a un episodio específico de guerra.[28] Contra esta argumentación Hoehner ofrece dos objeciones: (1) "Guerra" sin artículo se refiere a la campaña internacional contra Cristo y los santos en los versos 12:17; 13:7. (2) "La guerra" se refiere no a un evento sino a varios aspectos del gran conflicto entre Cristo y sus santos y Satanás y sus huestes.[29]

Antes de que yo responda a estas objeciones necesito señalar que Hoehner redefine (¿interpreta erróneamente?) mis expresiones “la campaña internacional contra Cristo y su pueblo” y “La guerra” por una parte, como referencias generales al gran conflicto entre Cristo y su pueblo, y por el otro a Satanás y las naciones. Sin embargo, en mi artículo uso las expresiones en cuestión con referencia específica al final, a la batalla de la era final en el gran día de la segunda venida de Cristo.[30] La redefinición de Hoehner de mis términos confunde la discusión del punto que yo planteo aquí. Teniendo este problema en cuenta, ¿qué podemos decir a cerca de los particulares contraargumentos de Hoehner?

En cuanto a la primera objeción de Hoehner, no tengo problema tomando el predicado sin artículo polemos en los versos 12:17; 13:7 como una referencia general de un gran conflicto entre Cristo y Satanás. El comentario de Hoehner, de hecho, me permite la oportunidad de aclarar lo que yo mismo pretendía (entre otras cosas) cuando observé que polemos sin artículo en Apocalipsis “designa la actividad de guerra en general”.[31]

Pasando a la segunda objeción de Hoehner, los contextos de los versos 16:14; 19:19 falsean su afirmación de que “la guerra” se refiere no a un evento sino a varias facetas del gran conflicto. En esos textos, la palabra polemos con artículo solo puede referirse a una faceta particular del gran conflicto—es decir; la batalla de la segunda venida entre Cristo y sus santos y Satanás y las naciones anti-santas (16:15; 19:11, 14-15). Confirmando este punto está el vínculo literario-teológico entre las líneas argumentales de los versos 16:14-16 y los versos 19:19-21. Ese vínculo—el cual el cual es ampliamente reconocido, pero ignorado por Hoehner—nos dice que el polemos con artículo en el verso 16:14 tiene el mismo referente que el polemos con artículo en el verso 19:19, y es de hecho anafórico, remitiéndose al uso de polemos en el verso 16:14.

La pregunta que queda es: ¿cuál es el significado de polemos con artículo en el verso 20:8? Hoehner evidentemente estaría de acuerdo con que no tiene la misma referencia general que en polemos sin artículo.[32] Sin embargo, ¿tiene el mismo referente que las otras únicas apariciones de polemos con artículo en los versos 16:14; 19:19? Hoehner niega esta conclusión, diciendo que “no deberíamos pensar que el sustantivo con artículo significa la misma cosa en diferentes contextos.”[33] No obstante, el hacer esta declaración es incurrir en una petición de principio: Hoehner simplemente presume que el sustantivo está “en diferentes contextos” que “la guerra” después del milenio (20:8) no es “La guerra” del fin de los tiempos (16:14; 19:19). En adición a esto, yo no argumenté que “el sustantivo con artículo siempre significa lo mismo”. Más bien argumenté que los paralelos en la redacción y la trama en los versos 16:14; 19:19; 20:8 apuntan más naturalmente en la dirección de contextos idénticos, y por lo tanto, hacia un uso anafórico del artículo con polemos en 20:8.[34] Sin embargo, Hoehner descarta estas observaciones.[35] Quizás, él explicará aún porque la lectura preconsumacionista de aquellos paralelos no es la más natural. Mientras tanto yo tendré que defender mi propuesta de que tomemos los versos 16:14-16; 19:11-21; 20:7-10 como tres representaciones de la batalla entre Cristo y Satanás en el regreso de Cristo: La primera representación es desde la perspectiva combinada de Satanás, la bestia y el falso profeta, la segunda es desde la perspectiva de la bestia y el falso profeta, y la tercera es desde la perspectiva de Satanás.

3. El fin de la ira de Dios de acuerdo con Ap. 15:1. A favor de la recapitulación de los versos 19:11-21 en los versos 20:7-10, yo observé en tercera instancia que dado que en el verso 15:1 se dice que las plagas de las copas ponen fin a la ira (temporal) de Dios contra las naciones, la ira de Dios contra las naciones en el capítulo 20 debe coincidir con la ira de la segunda venida de Cristo contra las naciones en los capítulos 16 y 19.[36] Hoehner descarta este argumento diciendo que requerimos identificar la serie completa de juicios de las copas con la segunda venida de Cristo en los versos 19:11-21.[37] Tal conclusión, sin embargo, no es cuidadosa con los detalles de mi argumentación. Yo explícitamente afirmé que debido a que los versos 19:19-21 concluyen la línea de argumentación que se inició pero que se cayó en el verso 16:16, la ira de Cristo en 19:19-21 debe coincidir con “La última plaga dela ira de Dios en los versos 16:17-21.”[38] Basados en esta coincidencia, yo afirmé que la ira de la segunda venida de Cristo en el cap. 19 debe caer dentro del marco de tiempo que el verso 15:1 estipula para la finalización de la ira divina contra las naciones. Mi pregunta complementaria es: ¿La ira de Dios del Cap. 20 debe también caer dentro del marco de tiempo estipulado en el verso 15:1—que es, dentro del marco de tiempo de las siete plagas? No veo cómo podemos seguir a los premilenialistas como Hoehner en colocar la ira del cap. 20 después del regreso de Cristo en el cap. 19, cuando al hacerlo estaremos diciendo —contrario al verso 15:1—en el que la ira de Dios contra las naciones no es completada dentro del marco de tiempo de las últimas siete plagas.[39] En otras palabras incumbe a los premilenialistas como Hoehner mostrar en qué forma su enfoque de Ap. 19-20 puede ser hecho consistente con la afirmación del verso 15:1.

4. Los relatos de la destrucción cósmica en Ap. 6:12-17; 16:17-21; 19:11-21; 20:9-11. Mi última consideración a favor de la recapitulación de los versos 19:11-21 en los versos 20:7-10 es argumentar que los últimos recuentan la misma historia básica contada en los primeros. Digo esto debido a que en los versos 20:9-11 y 19:11-21//16:17-21, como 6:12-17, puede verse que cada uno refleja ese complejo de eventos de la guerra divina en la cual la destrucción cósmica acompaña el advenimiento del Guerrero Divino.[40] En respuesta a este argumento Hoehner intenta mostrar que las diferencias entre los pasajes en cuestión son “mucho mayores” que sus similitudes.[41] Vamos a considerar aquellas diferencias en orden.

Contra mi argumento, Hoehner cita en primera instancia su discusión de las diferencias entre los pasajes de 19:11-21 y 20:7-10. Yo he respondido anteriormente a aquellas supuestas diferencias en las secciones II.1 y II.3.

En segundo lugar, él insiste que, en contraste a los versos 19:11-21, donde Cristo regresa y completa su guerra en un corto período de tiempo, Ap. 6—20 describe que la guerra de Cristo se extiende durante más tiempo, un período de tres años y medio. No me es claro como esta “impresión” sin fundamento (para usar la palabra de Hoehner) refuta mi punto de que Ap. 6—20 contiene al menos tres referencias de la destrucción cósmica que acompaña la epifanía del Guerrero Divino (6:12-17; 16:17-21//19:11-21; 20:9-11).

En tercer lugar, Hoehner señala que la idea del sello y las copas de los juicios son “contextos y escenarios cronológicos totalmente distintos”. Ciertamente hay distinciones contextuales y cronológicas entre los sellos y las copas. Pero, específicamente, ¿dónde está la evidencia de Hoehner de que los sellos y las copas son “totalmente distintas”? Específicamente, ¿dónde está la respuesta de Hoehner a mi punto de que la distinción no puede ser total, Dado que ambos, el sexto sello del juicio en 6:12-17, y la plaga de la séptima copa en 16:17-21 resultan en la destrucción cósmica que acompaña el advenimiento de Cristo el Guerrero Divino (6:16-17; 16:14-15; 19:11-16)?[42]

Hoehner finalmente objeta a mi argumento notando que la humanidad es destruida en el verso 19:21 por la espada, pero en el verso 20:8 por fuego del cielo. No es claro por qué estos relatos deberían ser leídos de forma mutuamente excluyente. Interesantemente, en Ez. 38:21-22 se dice que el Guerrero Divino derrota a Gog y Magog tanto con fuego como con espada. (Ver II. 1 arriba). Incluso más al grano, mi argumento no fue concerniente a la destrucción de la humanidad sino a la destrucción del cosmos. Hoehner nunca habló de este último asunto.

Clara y lamentablemente, Hoehner ha fallado al abordar el punto que yo estoy argumentando aquí. A menos o hasta que él o alguien más aborde ese punto, debo ceñirme a mi conclusión de que el pasaje 20:7-10 (11) es una versión abreviada de los relatos más detallados de la destrucción cósmica y la teofanía del Guerrero Divino hallada en los pasajes 19:11-21//16:17-21; 6:12-17.

En conexión con este asunto de la destrucción cósmica también hablo de Heb. 12:26-27, que aparentemente sabe de sólo una destrucción cósmica antes de que aparezca el estado eterno inquebrantable.[43] Hoehner reacciona a este punto de tres formas. Él objeta de nuevo mi uso de un pasaje externo para interpretar Ap. 20 en lugar de depender del contexto inmediato para la ayuda interpretativa. Una vez más yo debo apuntar que Hoehner mismo viola este principio: Cuando él afirma que Hebreos 12 probablemente no habla de la segunda venida de Cristo sino del advenimiento de nuevos cielos y tierra nueva de Ap. 21-22, él asume que debe ir fuera del contexto inmediato de Hebreos 12 para interpretarlo apropiadamente. Si, sin embargo, Hoehner sólo quiere resaltar la prioridad hermenéutica del contexto inmediato, entonces de nuevo aprecio su recordatorio de este principio, no obstante, como dije antes, no sé cómo lo ignoré o violé en este punto de la discusión.

Hoehner refuta otros dos puntos en contra de mi apelación a Hebreos 12. Él sostiene (1) que, ya que Apocalipsis es más adelante en el progreso de revelación que Hebreos, Ap. 19-22 revela mayores detalles que Heb. 12 y (2) que Hebreos 12 probablemente no habla de la segunda venida de Cristo sino de del advenimiento de nuevos cielos y tierra nueva de Ap. 21-22. Aquí de Nuevo los argumentos de Hoehner son tan fuertes como los que presenta en la conexión con Ap. 20.[44] A mi juicio, aquellos argumentos no son de ninguna manera concluyentes contra la visión preconsumacionista. Por lo tanto, sigue siendo al menos plausible que Hebreos 12 conecte el temblor cósmico final con el segundo advenimiento de Cristo, y que Ap. 20 es consistente con esa enseñanza.[45]

III. EL MOTIVO DEL ASCENSO Y DESCENSO ANGÉLICO EN APOCALIPSIS

La tercera y última línea de evidencia que yo argüí a favor de la recapitulación en Ap. 20:1-10 fue la función del ascenso y descenso angélico en Apocalipsis. Yo observé que en coherencia con los otros tres casos de ascenso y descenso angélico en Apocalipsis (7:2; 10:1; 18:1), el descenso del ángel en el verso 20:1 inicia una secuencia recapituladora de visiones teniendo su final (vv. 7-10) en un contexto contemporáneo con el regreso de Cristo en el pasaje 19:11-21 y su comienzo (vv. 1-3) en un contexto antes de ese evento.[46] Hoehner reconoce que el ascenso del ángel en el verso 7:2 y el descenso del ángel en el verso 10:1 introduce interludios retrospectivos, sin embargo, él insiste, “sólo porque puede ser un interludio con un ascenso angelical y un descenso angelical en dos textos, no se deduce que sería verdad para los otros dos descensos angelicales.”[47] Como Hoehner lo ve, la expresión meta tauta [eidon][48] en 18:1 y kai eidon en 20:1, indica progresión cronológica, y así los descensos angélicos en los versos 18:1; 20:1 no introducen interludios retrospectivos.

En respuesta a Hoehner debo observar que él interpreta erróneamente mi argumento aquí: Yo no argumento que el descenso angélico de los versos 18:1; 20:1 introduzcan interludios retrospectivos “sólo” debido a que el ascenso angélico en el verso 7:2 y el descenso angélico en el verso 10:1 lo hacen. Por el contrario, en el caso del descenso del ángel en el verso 18:1, sólo después de que yo discuta en detalle el punto de vista histórico de cada segmento del cap. 18, afirmo que el descenso de ángel en el verso 18:1 introduce un interludio retrospectivo. Igualmente, para el descenso del ángel en el verso 20:1 sugiero que introduce un interludio retrospectivo sólo después de dirigir al lector a considerar tales factores como la recapitulación del pasaje 19:11-21 en el pasaje 20:7-10.[49]

Ignorando mi argumentación, no obstante, Hoehner cita meta tauta eidon en el verso 18:1 y kai eidon en el verso 20:1 como señales de progresión cronológica en la narrativa de Juan. Yo ya he comentado sobre la irrelevancia de kai eidon en el asunto del progreso histórico de las visiones de Juan. La mención de Hoehner de la expresión en este contexto es, sin embargo, especialmente inverosímil debido a que la expresión aparece en el verso 7:2 y allí marca la transición a lo que Hoehner mismo reconoce que es un interludio retrospectivo. En cuanto a su apelación a meta tauta eidon en 18:1, Hoehner meramente asume—él no hace esfuerzo por demostrar—que la secuencia de visiones así introducidas reflejan la relación histórica de los eventos en aquellas visiones, como sus otras tres ocurrencias en Apocalipsis (7:9; 15:5; 19:1), así en el verso 18:1 meta tauta eidon marca la transición a (una) o unas nuevas visiones desde la visión anterior, no obstante de nuevo, el contenido de aquellas visiones puede resolver la cuestión de su relación histórica La presencia de meta tauta eidon, como el de kai eidon, no es relevante para la cuestión del progreso histórico de las visiones de Juan.

Por lo tanto, a pesar las objeciones de Hoehner, yo reafirmo que la recapitulación del pasaje 19:11-21 en el 20:7-10 es corroborada por los patrones asociados con el ascenso y descenso angélico en Apocalipsis.

IV. CONCLUSIÓN

Al revisar los intentos de Hoehner de refutar mis argumentos a favor de la recapitulación de Ap. 20:1-10, creo que podemos concluir que sus esfuerzos fallan. En consecuencia, yo sigo convencido de que la visión premilenial de Apocalipsis 20 aún trabaja bajo la carga de la prueba que le impone la discrepancia entre los hechos descritos en 19:11-21; 20:1-3, la recapitulación del pasaje 19:11-21 en el 20:7-10, y el motivo del ascenso y descenso angélico en Apocalipsis. Hasta que esa carga se levante, yo y otros preconsumacionistas continuaremos desafiando el “nuevo consenso” que está siendo promocionado por premilenialistas, y lo haremos así entre otras cosas, defendiendo la opinión de que Ap. 20:1-10 tiene el mejor sentido cuando es interpretado en términos de recapitulación.[50]

* R Fowler White es profesor asociado de Nuevo Testamento y lenguajes bíblicos en el Seminario Teológico Knox, 5554 North Federal Highway, Fort Lauderdale, FL 33308.

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Citas y Referencias:

[1] 

[2] R F White, " 20110", WTJ 51 (1989) "Reexamining the Evidence for Recapitulation in Rev 20:1-10," WTJ 51 (1989) 319—344.

[3] Hoehner constantemente se expresa de forma incorrecta acerca de mi tesis en su ensayo. La resume en al menos tres de diferentes maneras (1) que 20:1—10 es una recapitulación de 19:11-21 ("Evidencia" 245, 247), (2) que 20:1-3 es una recapitulación de 19:11-21 (ibíd. 251), y (3) que 20:10 es una recapitulación de 19:11—20:10 (ibíd. 259). Como puede ver el lector, ninguno de estos resúmenes es exacto.

[4] White, "Recapitulation" 321—325 (323—325 se refiere a la vista premilenial).

[5] Hoehner, "Evidence" 252

[6] Esto también es cierto acerca de las observaciones anteriores de Hoehner en kai eidon (ibíd. 247—248) Él tiene razón al decir que estas palabras “usualmente denotan la siguiente visión observada por Juan (ibíd. 247) entonces él sostiene que dichas palabras indican un progreso cronológico, basando esta afirmación en el contenido de las visiones de Juan (ibíd. 248) Claramente Hoehener contradice su propia afirmación de que la progresión cronológica debería ser inferida de kai eidon y por lo tanto la secuencia de visiones indicada.

[7] Ibíd. 252

[8] Ibíd. En mi artículo dije lo mismo cuando señalé que los únicos sobrevivientes de la venida del guerrero Divino serían aquellos quienes han sido redimidos de entre las naciones y constituidos como su reino protegido. (White, "Recapitulation" 324).

[9] Hoehner, "Evidence" 252.

[10] White, "Recapitulation" 325-326.

[11] Hoehner, "Evidence" 257.

[12] White, "Recapitulation" 326-328.

[13] Hoehner, "Evidence" 258.

[14] Ibíd.

[15] Los puntos quinto y sexto de Hoehner muestran que él acepta la similitud entre Ezequiel 38-39 y Ap. 19:11-21 ("Evidence" 258).

[16] Hoehner, "Evidence" 246-247

[17] Nótese además que en el contexto de Ap. 16.17-21 (el paralelo con 19:11-21) Dios pelea contra Babilonia, la consorte de las naciones de Gog y Magog, con fuego El "apéndice de Babilonia" en Ap. 17:1-18, 24 deja claro que "la copa del vino del ardor de su ira" dada a Babilonia en 16:19, (contiene otras cosas) fuego ("[Babilonia] será quemada con fuego" [18:8], "ellos [vieron] el humo de la quema [de Babilonia]" [18:9, 18]). Nótese también que en 14:8-10 y 19:12 (“sus ojos son como llama de fuego”).

[18] Como yo lo veo, los “nuevos detalles” derivan del hecho de que en la visión de Juan a la profecía de Gog y Magog de Ezequiel se le ha dado un tono más protológico y cosmopolita que efectivamente resuelve la tensión entre los referentes de la propia visión escatológica de Juan y el idioma del horizonte antes de Cristo de Ezequiel. Ver R F White, "The Millennial Kingdom-City Epic Themes, Ezekiel 36-39, and the Interpretation of Rev 20:4-10" (Documento presentado en la reunión anual de la sociedad teológica evangélica, Kansas City, KS, Noviembre 21, 1991).

[19] Ver además "Millennial", Victory and House Building in Revelation 20:1—21:8 A Thematic Study (Ann Arbor University Microfilms, 1987) 139-179.

[20]

[21] Hoehner, "Evidence" 259.

[22] Ibíd. (las cursivas son mías).

[23] Desde mi punto de vista, el entendimiento premilenial de Hoehner de Ap. 19-20 implica más que meramente “dar nuevos detalles no explicados en Ezequiel 38-39” implica postular un paradigma escatológico que compite con el paradigma de Ezequiel 36-48.

[24] Hoehner, "Evidence" 259.

[25] White, "Recapitulation" 326.

[26] Hoehner, "Evidence" 259.

[27] V S Poythress ha propuesto el termino “preconsumacionista” y sus cognados para describir mejor lo que tradicionalmente se conoce con el término “amilenialista” ver Poythress, Understanding Dispensationalists (Grand Rapids Zondervan, 1987) 36.

[28] White, "Recapitulation" 328-330.

[29] Hoehner, "Evidence" 259 Con respecto a la segunda objeción de Hoehner ver también ibíd. 247, donde Hoehner se refiere a “la guerra entre la trinidad profana y el mundo, especialmente contra los santos” citando 12:17 entre paréntesis (con 14:12 y 17:6).

[30] White, "Recapitulation" 329-330 Yo uso las expresiones “La batalla final en el regreso de Cristo” (ibíd. 329), “la batalla en el regreso de Cristo” (ibíd.), “La batalla final” (ibíd.), “La batalla final en el gran día de la segunda venida de Cristo” (ibíd. 330), “La batalla de la era final en el regreso de Cristo” (ibíd.).

[31] Ibíd. 329.

[32] Esto es indicado por Hoehner en su comentario de que polemos con artículo "en los versos 20:7-10 se refiere a 'La guerra' entre Cristo y Satanás justo después de los 1000 años. ("Evidence" 259-260).

[33] Ibíd. 259.

[34] White, "Recapitulation" 329-330.

[35] La única observación de Hoehner a cerca de estos paralelos está en estas palabras “Aunque hay paralelos [Entre 'Las guerras' de los versos 19:17-21 y los versos 20:7-10], no son una y la misma batalla ("Evidence" 260).

[36] White, "Recapitulation" 330-331.

[37] Hoehner, "Evidence" 260.

[38] White, "Recapitulation" 331 (las cursivas son mías) Está coincidencia es asegurada por el hecho de que en las escenas Bíblicas de la guerra divina el temblor cósmico, tal y como vemos en los caps. 16:17-21, acompaña el advenimiento del Guerrero Divino, lo cual anticipamos en los caps. 16:15 y vemos en 19:11-21.

[39] Ibíd.

[40] Ibíd. 331-334.

[41] Hoehner, "Evidence" 260-261.

[42] Los fenómenos que acompañan el rompimiento del séptimo sello en 8:1, 5 son todos señales bien conocidas del AT de la presencia del Guerrero Divino, la conexión entre la destrucción cósmica (6:12-17) y la epifanía del Guerrero Divino es de esta forma evidente en el ciclo de los sellos.

[43] White, "Recapitulation" 334-335.

[44] Desde mi punto de vista, el entendimiento premilenial de Hoehner de Apocalipsis 20 implica más que meramente “dar mayores detalles” implica el postulado de un paradigma escatológico que compite con el paradigma escatológico de Hebreos 12.

[45] Esta lectura preconsumacionista de Heb. 12:26-28 y Ap. 19:11-21, 20:9-11 ciertamente sería acorde con la afirmación de Heb 9:28 “Cristo…aparecerá por segunda vez…para traer salvación a quienes lo esperan” (NVI, las cursivas son mías).

[46] White, "Recapitulation" 336-343.

[47] Hoehner, "Evidence" 261.

[48] En base a sus comentarios de meta tauta eidon en Ibíd. 247-248, pienso que seguramente podemos asumir que, aunque Hoehner cita meta tauta sin eidon en la pag. 261, él quiere decir meta tauta eidon.

[49] White, "Recapitulation" 341-343.

[50] Aquellos que deseen ver mi exposición de Ap. 20:1-6 dentro del marco de un enfoque de recapitulación a Ap. Rev 20:1-10, lo pueden encontrar en "Millennial", Victory and House Building, "Death and the First Resurrection in Revelation 20 A Response to Meredith G Kline"(Documento presentado en la reunion anual de Evangelical Theological Society eastern region, Lanham, MD, Abril 3, 1992), Jesus Christ Dragonslayer Tactical Preemption of Ugaritic Combat Myth in the Lamb Dragon Battles of John's Apocalypse (master's thesis, Vanderbilt University, 1986).

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Artículo Enviado por Arlington Vaca

Añadido a este sitio: 31 de octubre, 2021

Traducido por Ingrid Lorena Ome Barrera del original: https://www.etsjets.org/files/JETS-PDFs/37/37-4/JETS_37-4_539-551_White.pdf