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El Tercer Punto PDF Imprimir Correo electrónico
La Teologia Reformada - Las Doctrinas de la Gracia

Aclarando el Tercer Punto del Calvinismo

Po r Jorge L. Trujillo


Juan 10:11, 15

Yo soy el buen pastor; el buen pastor da su vida por las ovejas. 14  Yo soy el buen pastor, y conozco mis ovejas y las mías me conocen, 15  de igual manera que el Padre me conoce y yo conozco al Padre, y doy mi vida por las ovejas.


El Acróstico TULIP representa las siglas en inglés de lo que se conoce como las  doctrinas de la gracia dentro de la Teología Reformada.  En esta presentación cada letra representa cada uno de los puntos de contienda que sostuvo la Iglesia Reformada con los  Arminianos en el siglo XVII”. Los puntos de respuesta contra los Arminianos fueron y han sido rechazados fuertemente por un gran sector de la iglesia.  Aunque algunos teólogos, por aquello de hacer aclaraciones, han cambiado las letras de este acróstico,  el Mensaje Reformado como tal, sigue siendo el mismo.

  • · La “T” habla de la “Total depravación” del hombre después de la caída de Adán
  • · La “U” señala la “Elección [U]ncondicional” de algunos hombres para salvarlos
  • · La “L” expresa la “Limitada Expiación” de Cristo en la cruz del Calvario
  • · La “I” nos indica el “Irresistible llamado” que el Espíritu Santo a los escogidos
  • · La “P” representa la “Perseverancia  de los Santos” y expresa como Dios les cuida de caer eternamente.

De estos cinco el de mayor contienda y debate lo es “el tercer punto”.  Muchos han utilizado las declaraciones Calvinistas como ‘caballo de batalla’ para acusarlos hasta de herejes por sostener tal cosa como una expiación limitada.  Sin embargo, después de haber meditado el asunto detenidamente, y como ya lo he expuesto en otros artículos, es mi conclusión que este es el punto donde mayor semejanza existe entre los dos lados opuestos, particularmente entre “Calvinistas y Arminianos”.

En este breve artículo me propongo aclarar, con la ayuda de Dios, la posición histórica Reformada sobre este punto de manera que, si es posible y así Dios lo quiere, despeje las dudas de lo que estamos diciendo con respecto al sacrificio de Cristo.  Pienso que al final, aunque no se esté de acuerdo con nosotros, al menos, todos aquellos opositores deben de poder ver la hermenéutica detrás de nuestra creencia y posiblemente ver ‘la semejanza’ inevitable entre la visión arminiana y la nuestra.  Además, pienso que aun algunos Calvinistas no han comprendido completamente esta doctrina de manera que al expresarla lo han hecho de tal manera que ha confundido más que lo que ha aclarado. Ojalá le sirva de algo esta exposición.

Los opositores se preguntan y nos preguntan ¿Cómo es posible que alguien pueda negar que Cristo muriera por el mundo entero?  ¿Cómo podemos predicar el evangelio a toda criatura si Cristo no murió por toda criatura?  La posición Reformada sobre este punto ha sido no solo motivo de rechazo sino de ‘burla’.  Recuerdo un predicador unos años atrás que decía “algunos por ahí predican que Cristo vino a morir por unos cuantos” y en la Internet sobran artículos, estudios, y videos que se proponen “destruir” y “exponer la falsedad de una redención limitada.”  Estoy convencido de la verdad encerrada en el “TULIP” como una fiel exposición de lo que la Biblia enseña.  Pero también pienso que estas preguntas, sin duda alguna, merecen nuestra atención y respuesta.

¿Cómo lo hemos de Entender?

Es necesario aclarar dos aspectos importantes de la muerte de Cristo de manera que no haya malas interpretaciones ni acusaciones falsas contra nosotros con respecto al sacrificio de Jesús en la cruz del Calvario.  Hay una serie de versos en la Escritura que son utilizados como ‘amuniciones’  en contra de nuestra doctrina de la expiación limitada.  Al igual que los opositores estamos al tanto de que tales versos existen y deben ser tomados en cuenta. Aunque parezca extraño nosotros también leemos la Biblia. Pensamos que nuestros opositores aunque también saben que los versos que usamos para respaldar nuestra declaración existen, no los toman en cuenta de la misma manera que lo hacemos nosotros. Pero debe quedar claro que nuestro deseo ferviente y mayor objetivo es el de interpretar fielmente la Palabra de Dios.

Para muchos, los versos sobre la expiación que hablan del “mundo entero”, de “todos los hombres”, de “todo aquel” y aun a de “los falsos maestros”, son prueba de que en realidad no hay ni elección incondicional ni predestinación para vida.  Por lo tanto, no son considerados de manera especial, aquellos que de dirigen a un grupo de personas especifico, como “el pueblo” o “la iglesia”.

Es nuestra firme convicción, a la luz de la revelación bíblica, que la redención de Cristo fue intencionada sola y únicamente para salvación de “las ovejas”, “el pueblo de Dios”, “la iglesia”, “la simiente de Abraham”, etc.  Así es como lo vemos especificado en la Biblia.  Sin embargo, los versos “universales” pudieran presentarnos cierta contradicción.  Pienso que el problema radica en no entenderlos dentro de su debido contexto y propósito.  Hay una diferencia importante pero necesaria en la interpretación de estos dos grupos de versos.  Muchos Calvinistas han fallado en notar la diferencia y otros, particularmente de tendencia ‘híper-calvinista’, han rechazando intencionalmente las enseñanzas de nuestros antepasados en las doctrinas de la gracia.  Por eso se encuentran innecesaria y obligatoriamente “entre la espada y la pared”.  Cuando se les pregunta ¿Cómo es posible hacer una oferta universal de redención legitima y de buena voluntad o cómo es posible hacer un ofrecimiento honesto del evangelio a todas las personas sin distinción cuando al mismo tiempo se sostiene que Cristo no murió por una buena cantidad de ellos?  Me parece que hay que dar muchas vueltas para contestar preguntas tan acertadas como esas. Para ver las diferencias entre los distintas escuelas de pensamiento calvinista visite: Tabla de Posiciones sobre la Expiacion.

El hecho de que digamos que lo “predicamos por obediencia”, aunque es muy cierto, no quita la realidad de que la oferta del evangelio y la posibilidad de redención por medio de la fe en el sacrificio de Cristo, no es un ofrecimiento ficticio sino real a todos los hombres.  En el pasado, algunos que han creído en las doctrinas bíblicas de la elección y predestinación,  al ver la dificultad presentada por tantos versos en la Biblia que nos presentan del llamado ‘universal’ a la redención, han optado por un calvinismo de cuatro puntos[i].

Pienso que hay que entender los versos de ambas partes de manera que no resten valor a las palabras inspiradas por el Espíritu Santo.  El ignorarlos o forzar nuestra interpretación al texto nos puede llevar al error híper-calvinista mientras que el enfatizarlos de manera incorrecta nos puede llevar al error “libre-albedrista[ii]

¿Cómo predicaba Pablo?

Algunos, una minoría dentro del alto calvinismo objetan que en la predicación del evangelio no debe haber mención alguna de la cruz ni el sacrificio de Cristo. Algunos llegan a decir que no se debe ‘invitar’ ni ‘llamar’ a todos los hombres pecadores sino dejar que ellos vengan solos cuando el Espíritu los regenere.  Según ellos solo se debe invitar a la gente a ‘creer’ y luego que crean se les habla de la cruz, ese no es el modelo bíblico.  Pero no es eso lo que vemos en la predicación apostólica.  Pablo, ofrecía el evangelio a todos los hombres al alcance de su voz:

1 Corintios 9:18 ¿Cuál es, entonces, mi recompensa? Que al predicar el evangelio, pueda ofrecerlo gratuitamente sin hacer pleno uso de mi derecho en el evangelio.

¿Cuál era el evangelio que Pablo ofrecía?

1 Corintios 1:18 Porque la palabra de la cruz es necedad para los que se pierden, pero para nosotros los salvos es poder de Dios.

1 Corintios 1:23-24 pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, piedra de tropiezo para los judíos, y necedad para los gentiles; 24 mas para los llamados, tanto judíos como griegos, Cristo es poder de Dios y sabiduría de Dios.

¿Invitaba Pablo a todos al arrepentimiento?:

Hechos 17:30 Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia,  ahora manda a todos los hombres en todo lugar,  que se arrepientan.

Por tanto, vemos que el precedente bíblico es claro.  La oferta del evangelio es la predicación de Cristo crucificado por los pecados nuestros. Un llamado global al arrepentimiento. Si nos unimos a Juan podemos decir que Cristo es la propiciación por nuestros pecados (los judíos) “y no solo nuestros sino también los del mundo entero”.

Extensión vs. Intención

Para entender correctamente los versos que nos presentan una expiación y llamamiento universal y también aquellos que se no presentan una expiación limitada debemos de comprender que muchas veces se habla de la cruz de Cristo en distintos aspectos.  He llamado a estos  la “extensión” y la “intención” del sacrificio.  Pienso que si no hacemos esta importante distinción lo que tendremos en la Biblia será una contradicción.  Para hacerlo más claro, podemos decir que “Cristo murió “por todos” (extensión) a fin de salvar solamente “su pueblo” (intención).

Este entendimiento es importante ya que la Biblia nos habla de que Cristo “es el cordero de Dios que quita el pecado del mundo”, “que es la propiciación de los pecados del mundo entero”, que “se dio a sí mismo en rescate por todos”, esos versos y otros similares nos hablan de “la extensión” del sacrificio de Cristo. Sin embargo, hay otros versos que dicen que Dios “escogió un pueblo para sí”, que Cristo “pone su vida por las ovejas” señalando algunos que “no sois de mis ovejas”, además Cristo “compró la iglesia con su propia sangre” y que Cristo fue “entregado por los escogidos de Dios”.  Esos versos, y otros similares, limitan “la intención” del sacrificio de Cristo a un grupo en particular.

Por lo tanto, los versos ‘universales’ deben ser entendidos en un contexto evangelizador objetivo.  Desde un punto de vista evangelizador, la cruz de Cristo debe ser presentada como una opción disponible a todos los hombres sin excepción.  El rescate de Cristo fue “por todos los hombres”. Mientras que los textos ‘particulares’ deben ser entendidos en un contexto de redención subjetiva.

Ejemplos Bíblicos

Hay conceptos que se entienden mejor cuando ponemos ejemplos. Cristo puso varios ejemplos en su ministerio con el uso de las parábolas.  Algunos de esos ejemplos demuestran perfectamente lo que estamos diciendo sobre la distinción entre “la extensión y la intención” de la cruz de Cristo como es predicada en  el evangelio:

1. En la parábola del sembrador, Jesús dijo “el sembrador salió a sembrar” (Mt. 13:1-9).  ¿Qué es lo que se siembra sino el evangelio de la cruz?  Sin embargo, vemos que aunque “la extensión” de esa palabra fue amplia y parte de la semilla (la palabra de la cruz) cayó en terrenos malos que no produjeron frutos.  Pero “la intención” del sembrador no fue otra sino que el grano cayera en buena tierra, que creciera y diera su fruto, y así sucedió. 

2. En la parábola del pescador, Jesús dijo: “el reino de los cielos es semejante a una red echada en el mar y recoge toda clase de peces. Cuando está llena, la sacan a la orilla, se sientan y recogen lo bueno en cestas y echan fuera lo malo”. (Mt. 13:47-48)  Preguntamos ¿Cuál es la ‘red’ sino el evangelio de la cruz? Vemos de nuevo que la red se “extiende” en el mar y caen en ella peces malos y peces buenos.  Sin embargo, la “intención” del pescador no es traer los peces malos sino solamente los buenos.

3. Pablo lo explica diciendo que “23…nosotros predicamos a Cristo crucificado, piedra de tropiezo para los judíos, y necedad para los gentiles (la extensión); 24 mas para los llamados (la intención), tanto judíos como griegos, Cristo es poder de Dios y sabiduría de Dios.  (1Co 1:23-24)

El poder de la Cruz

Dentro de la discusión sobre la ‘eficacia’ de la cruz se habla “del poder de la cruz”.  Algunos, rechazando la idea de que la cruz de Cristo pueda ser vista como ‘suficiente’ para todos los hombres, han apelado al argumento de que la cruz de Cristo no podía incluir a nadie que no fuese verdaderamente salvado.  Pienso que tales personas llevan el significado de la cruz de Cristo mas allá de lo que debieran llevarlo.  Teoréticamente hablando, sabemos muy bien que si un hombre que ha sido elegido por Dios y predestinado para salvación desde antes de la fundación del mundo pero nunca recibe la aplicación de la redención a su vida, tal hombre está tan perdido como el peor de los reprobados.  ¿Por qué razón? Porque sin la aplicación de la gracia salvífica de Dios por medio de la obra del Espíritu Santo, ninguno de los beneficios planeados por el Padre desde la eternidad y procurados por Cristo en su vida y su muerte, pueden servirle de nada.  Por lo tanto, el poder perdonador de la cruz y su sangre derramada radica en la aplicación de esa redención por el Espíritu Santo a cada uno de los escogidos a su debido tiempo.  Es el Espíritu Santo el que llama, regenera, justifica, adopta y sella al hombre de manera que pueda recibir los beneficios que Jesús consiguió con su muerte en la cruz para todas sus ovejas.

El Calvinismo Histórico

Ahora bien, sabemos que no todos los hombres han de entrar por la puerta de la cruz porque “no es de todos la fe”.  Hay muchos que no creen y por lo tanto nunca experimentaran los beneficios ofrecidos en la cruz de Cristo. Sin embargo, aquellos que creemos en Cristo de todo corazón, poniendo nuestra confianza en lo que él ha hecho por nosotros tanto en su vida como su muerte, podemos ser contados entre “los escogidos”, “la iglesia”, “el pueblo” y “las ovejas” por las que Jesús murió.

Históricamente esta forma de comprender la expiación se ha presentado por el siguiente frase: “Suficiente para todos, Efectiva a los Escogidos”. También se ha hablado de “la virtud” del sacrificio y “el alcance” del sacrificio.  Se ha hecho notar que el sacrificio de Cristo es de tal virtud que puede salvar a todos los hombres.  Pero, su diseño es tal que salva efectivamente sola y únicamente a los escogidos. Hombres reformados de la estatura de Hodge, Shedd y Buswell han sostenido este punto de vista.  Roger Smalling, en su libro “Sí, Jesús” escribe “nunca hemos negado la suficiencia teorética de la cruz del Calvario para salvar toda la humanidad. Lo único que hemos negado, es que esa fuera la intención divina”. R.C. Sproul lo explica:

Muchos tienen problema para aceptar la expiación limitada porque parece que ese está limitando el merito de la muerte de Cristo.  Por eso, muchos usan la fase “redención particular” para la misma idea.  Cualquiera sea el termino adoptado, los teólogos a través de la historia han dicho que esta doctrina enseña que el sacrificio de Jesús es lo suficientemente meritorio para cubrir dada pecado que jamás se haya cometido.  Su muerte es suficiente para expiarlos a todos, y nada puede añadirse a ese valor.

Al mismo, la redención particular nos dice que la obra de Cristo en la cruz es eficiente solamente para los elegidos. En otras palabras, los beneficios de la expiación llegan solamente al pueblo escogido de Dios.  La muerte de Jesús es efectiva solamente para la salvación de Sus ovejas.[iii]

Los Cánones de Dort[iv]

Muchos critican los cánones de Dort hasta el desprecio en particular por el tercer punto.  Sin embargo los santos varones que formularon la declaración contra las olas de oposición levantadas por los seguidores de Arminio, se tomaron el tiempo de aclarar con claros detalles lo que significa y no lo que no significa la doctrina hoy conocida como la “expiación limitada” o “expiación definida”.

Leamos sus declaraciones sobre la suficiencia de la muerte de Cristo.  En el Capitulo dos bajo el encabezamiento: “DE LA DOCTRINA DE LA MUERTE DE CRISTO Y DE LA REDENCION DE LOS HOMBRES POR ESTE”, los distinguidos doctores que compusieron este gran tratado histórico de la iglesia escribieron lo siguiente sobre la naturaleza del la expiación:

I.- Dios es no sólo misericordioso en grado sumo, sino también justo en grado sumo. Y su justicia (como Él se ha revelado en Su Palabra) exige que nuestros pecados, cometidos contra Su majestad infinita, no sólo sean castigados con castigos temporales, sino también castigos eternos, tanto en el alma como en el cuerpo; castigos que nosotros no podemos eludir, a no set que se satisfaga plenamente la justicia de Dios.

II.- Mas, puesto que nosotros mismos no podemos satisfacer y librarnos de la ira de Dios, por esta razón, movido Él de misericordia infinita, nos ha dado a Su Hijo unigénito por mediador, el cual, a fin de satisfacer por nosotros, fue hecho pecado y maldición en la cruz por nosotros o en lugar nuestro.

III.- Esta muerte del Hijo de Dios es la ofrenda y la satisfacción única y perfecta por los pecados, y de una virtud y dignidad infinitas, y sobradamente suficiente como expiación de los pecados del mundo entero.

IV.- Y por eso es esta muerte de tan gran virtud y dignidad, porque la persona que la padeció no sólo es un hombre verdadero y perfectamente santo, sino también el Hijo de Dios, de una misma, eterna e infinita esencia con el Padre y el Espíritu Santo, tal como nuestro Salvador tenía que ser. Además de esto, porque su muerte fue acompañada con el sentimiento interno de la ira de Dios y de la maldición que habíamos merecido por nuestros pecados.

V.- Existe además la promesa del Evangelio de que todo aquel que crea en el Cristo crucificado no se pierda, sino que tenga vida eterna; promesa que, sin distinción, debe ser anunciada y proclamada con mandato de conversión y de fe a todos los pueblos y personas a los que Dios, según Su beneplácito, envía Su Evangelio.

VI.- Sin embargo, el hecho de que muchos, siendo llamados por el Evangelio, no se conviertan ni crean en Cristo, mas perezcan en incredulidad, no ocurre por defecto o insuficiencia de la ofrenda de Cristo en la cruz, sino por propia culpa de ellos.

VII.- Mas todos cuantos verdaderamente creen, y por la muerte de Cristo son redimidos y salvados de los pecados y de la perdición, gozan de aquellos beneficios sólo por la gracia de Dios que les es dada eternamente en Cristo, y de la que a nadie es deudor.

VIII.- Porque este fue el consejo absolutamente libre, la voluntad misericordiosa y el propósito de Dios Padre: que la virtud vivificadora y salvadora de la preciosa muerte de Su Hijo se extendiese a todos los predestinados para, únicamente a ellos, dotarlos de la fe justificante, y por esto mismo llevarlos infaliblemente a la salvación; es decir: Dios quiso que Cristo, por la sangre de Su cruz (con la que Él corroboró el Nuevo Pacto), salvase eficazmente, de entre todos los pueblos, tribus, linajes y lenguas, a todos aquellos, y únicamente a aquellos, que desde la eternidad fueron escogidos para salvación, y que le fueron dados por el Padre; los dotase de la fe, como asimismo de los otros dones salvadores del Espíritu Santo, que Él les adquirió por Su muerte; los limpiase por medio de Su sangre de todos sus pecados, tanto los originales o connaturales como los reales ya de antes ya de después de la fe; los guardase fielmente hasta el fin y, por último, los presentase gloriosos ante sí sin mancha ni arruga.

IX.- Este consejo, proveniente del eterno amor de Dios hacia los predestinados, se cumplió eficazmente desde el principio del mundo hasta este tiempo presente (oponiéndose en vano a ello las puertas del infierno), y se cumplirá también en el futuro, de manera que los predestinados, a su debido tiempo serán congregados en uno, y que siempre existirá una Iglesia de los creyentes, fundada en la sangre de Cristo, la cual le amará inquebrantablemente a Él, su Salvador, quien, esposo por su esposa, dio Su vida por ella en la cruz, y le servirá constantemente, y le glorificará ahora y por toda la eternidad.

Conclusión

No quiero minimizar injustamente o de manera inapropiada las diferencias históricas que han existido durante siglos entre calvinistas y arminianos, etc.  Aunque gran parte del pueblo cristiano moderno desecha la idea de una “expiación limitada” como algo herético, en realidad y aunque no se quiera admitir, como dije al principio, existe cierta consistencia necesaria dentro del pueblo evangélico que nos indica que hay más terreno común sobre este punto particular que en ningún otro punto.

Pero es necesario entender que mientras los arminianos y calvinistas más fervientes arremeten contra los del otro lado con todas sus fuerzas y se condenan hasta la muerte, al final de análisis, y cuando el polvo levantado durante el debate ha caído al suelo y todo se ha calmado, nos daremos cuenta que no están diciendo algo tan diferente los unos de los otros. Hay importantes semejanzas que no podemos negar.  El arminiano también limita el sacrificio cuando dice que “los beneficios de la cruz son eficaces solamente para los que creen” mientras que los calvinistas decimos que “los beneficios de la cruz son eficaces solamente para los escogidos”.  A esto se puede añadir que los que creen son los escogidos y los escogidos son los que creen.  ¿Cuál es la diferencia? Me parece que en este aspecto, ¡Ninguna!

Espero que esta explicación le ayude a usted a ‘comprender’ mejor estos asuntos de manera que pueda ver lo que en verdad se afirma y lo que se niega cuando se dice que el sacrificio de Cristo fue limitado.  Fue limitado en su intención pero no en su poder salvífico ni en su virtud:

“Esta muerte del Hijo de Dios es la ofrenda y la satisfacción única y perfecta por los pecados, y de una virtud y dignidad infinitas, y sobradamente suficiente como expiación de los pecados del mundo entero”. y "Sin embargo, el hecho de que muchos, siendo llamados por el Evangelio, no se conviertan ni crean en Cristo, mas perezcan en incredulidad, no ocurre por defecto o insuficiencia de la ofrenda de Cristo en la cruz, sino por propia culpa de ellos."

Amén.

Escrito: 29 de Junio de 2012.



Notas de Referencia

[i] Estos son conocidos históricamente como Amyraldianos. El Amyraldismo es también conocido como Calvinismo de cuatro puntos.  Esta interpretación, formulada en el siglo 17 por Moisés Amyraut y popularizada por el pastor Reformado Richard Baxter niega el tercer punto del Calvinismo.  En la visión de los Amyraut tanto el sacrificio de Cristo fue para todos los hombres tanto en intención como en suficiencia.  Es posible ser calvinista de cuatro puntos pero algunos lo han catalogado como un Calvinismo Inconsistente.  Pienso que el ‘Luteranismo’ es muy parecido a esta posición.

[ii] Por “libre-albedristas” nos referimos a todos aquellos que consideran que el hombre tiene la capacidad o libertad de su voluntad (libre albedrío) para entender y aceptar las cosas espirituales.  Algunos dentro de este grupo son: arminianos, semi-pelagianos, pelagianos, gracia-libre y los católico romanos.

[iii] Sproul, R.C. “Securing our Faith I” rescatado de http://www.ligonier.org/learn/devotionals/securing-our-faith-i/ Junio 29, 2012.

[iv] Los Cánones de Dort son un documento escrito en el 1618 en el cual se exponen y rechazan los errores de los seguidores de Arminio, conocidos como Remonstrantes (arminianos). Para leer los Cánones de Dort puede visitar: http://www.vidaeterna.org/index.php/historiaiglesia/53-credos/312-canones-dort.html

Para ver una "Tabla de Posiciones sobre la Expiacion"donde se clasificanlas distintas interpretaciones con respecto a la expiaacion de Cristo visite este enlace: http://www.vidaeterna.org/index.php/teologia-reformada/63-estudios-gracia/328-tabla-expiacion.html

 
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