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Calvinismo y Arminianismo: ¿Hay Un Balance Doctrinal? PDF Imprimir Correo electrónico
Articulos y Ensayos - Temas Controversiales

Calvinismo y Arminianismo:
¿Existe "Terreno" Intermedio?
-por Jorge L. Trujillo


Las Iglesias que se separaron de Roma como producto de la Reforma Protestante se han visto envueltas en un debate teológico respecto a la salvación del hombre.  Aunque al principio las iglesias Reformadas tenían unidad de pensamiento doctrinal y permanecían en "la fe una vez dada a los santos", esta unidad no duró mucho tiempo.  La influencia de Roma llegó hasta las puertas de las Iglesias Protestantes en una forma de doctrina conocida denominada como 'Arminianismo' y de esa manera las sanas doctrinas bíblicas que estas Iglesias creían y enseñaban fueron fuertemente atacadas.   Aunque los Reformadores y las Iglesias defendieron fuertemente la verdad en el Concilio de Dort y declararon el Arminianismo como una herejía en contra de la revelación bíblica, estas interpretaciones crecieron y hallaron de alguna forma un lugar dentro de las Iglesias Protestantes.  Desde entonces, las Iglesias "Evangélicas" son clasificadas de una de estas formas, "Arminianas" o "Calvinistas". Algunos teólogos e intérpretes en el sector Cristiano Evangélico en nuestro tiempo se han levantado proclamando tener un ‘terreno medio’ entre lo que se ha conocido históricamente como Arminianismo y Calvinismo. Tal iniciativa no es nada nueva, para allá cerca del año 1806, se formó la Iglesia Presbiteriana de Cumberland como resultado del Segundo gran Despertar en Estados Unidos de Norte América (EE.UU.) y ellos proclamaban ser una denominación con una teología que mediaría entre los extremos del Arminianismo y el Calvinismo.  Esta idea de terreno medio es llamado por algunos un “balance doctrinal” entre dos extremos de sistemas humanos.  En el tiempo que vivimos donde las personas afectadas por el humanismo y el querer quedar bien con todos y dar lugar a todo tipo de creencia, no es de extrañar que florezca este tipo de intentos donde se trata de ‘mediar’ un terreno común entre posiciones opuestas para establecer una ‘supuesta’ armonía.

Verdaderamente debo decir que estoy de acuerdo con que el ‘balance’ es importante en nuestro diario vivir; una persona que no posea un balance en cuanto a su alimento, su forma de gastar dinero, su manera de usar su tiempo y cosas como esas, ha llegar a poder tener ciertos problemas que podrían llegar a ser graves.  Ahora, cuando se trata de asuntos doctrinales no creo que sea posible entre establecer un balance.  No se puede hacer balance entre lo falso y lo cierto.  No se pueden establecer balances entre doctrinas de hombres y la enseñanza de la Palabra.  En los asuntos de la Biblia no existe lugar para balance entre opciones, solo existe la verdad como es enseñada.  Pero en nuestro tiempo, muchos tratan de crear balances entre puntos que parecen ser contradictorias o difíciles de discernir o aceptar en la Biblia.  Por un lado tenemos los que creen que existirá un reinado milenial de Cristo desde Jerusalén después de la Segunda Venida de Cristo (Premilenial), otros creen que tal idea interpretación es errada y que el milenio es una referencia al tiempo desde la Primera venida de Cristo hasta su Segunda Venida (Amilenaristas), pero otros creen que ambas posiciones están erradas y que hace falta crear un balance.  Bueno para eso se ha creado el pos-milenarismo.  Aquellos quienes tratan de reconciliar ambas posiciones de una manera u otra terminan abrazando un lado u de otro o con nuevas teorías e interpretaciones que en su mayoría están lejos de la enseñanza bíblica.  Otro ejemplo es el rapto secreto de los pre-tribulacionalistas y el arrebatamiento visible del pos-tribulacionismo, algunos tibios que no se deciden ni de un lado ni de otro, tratando de encontrar un ‘terreno medio’ ó ‘balance doctrinal’ como le llaman, han creado un rapto ‘mid-tribulacional’.  Es triste que muchos en vez de pedir a Dios en oración para la claridad bíblica escojan tratar mediar entre doctrinas creando así más confusión y menos definición y claridad bíblica.  

Pero me parece bastante interesante que muchos sino la mayoria de los que proponen tal ‘Balance Doctrinal’ vienen del campo Arminiano.  Tal parece que ellos se dan cuenta de que la fe Reformada tiene razón pero no quieren dejar sus doctrinas porque de alguna manera sienten que también tienen razón, entonces proceden a crear un ‘balance’ entre estas dos posturas supuestamente extremistas y de esa manera se sienten regocijados porque al parecer han hallado la clave para abrir la Biblia (la que ni los Pelagianos-Arminianos ni los Agustinos-Calvinistas hallaron en dos mil años) y así comprender su profundidad y conocimiento.  Pero es mucho más interesante que todos los que proponen tal balance terminan cayéndose de un lado o del otro, y la mayoría de los que he visto se han caído del lado de Arminio.  Pero lo peculiar de esto es que el Arminianismo fue un sistema doctrinal desarrollado para ‘balancear’ el Calvinismo, la fe de las Iglesias Cristianas Protestantes de la Reforma porque supuestamente eran ‘extremistas’.  

El Arminianismo resalta ‘el libre albedrío humano’ (no la responsabilidad del hombre), y fue propuesto como una modificación a la fe Reformada (Calvinismo) en los siguientes cinco puntos.  En su forma moderna se define así:  

  1. Depravación Parcial  
  2. Elección condicional  
  3. Expiación Universal para todos  
  4. Gracia Resistible  
  5. La Seguridad Condicional 

El Calvinismo resalta ‘la predestinación divina’ y se resume en cinco puntos de respuesta a la modificación Arminiana:

  1. Depravación Total
  2. Elección incondicional
  3. Expiación limitada para los escogidos
  4. Gracia Irresistible
  5. Perseverancia de los Santos

Ambas posiciones reconocen la responsabilidad humana, aunque el Arminiano pone mucho más peso sobre los hombros del hombre al hacerlo responsable por arrepentirse, creer y así beneficiarse de la gracia de Dios basado en su libre albedrio.  De igual manera el Calvinista reconoce que el hombre tiene la responsabilidad de arrepentirse, creer y venir a Cristo para perdón de pecados,  pero a diferencia del Arminiano, el Calvinista reconoce que al hombre no tener un libre albedrio, depende sola y únicamente de la Gracia de Dios para que esto sea posible.  El calvinista cree en el monergismo mientras que el Arminiano mantiene que es un esfuerzo ‘conjunto’ entre el hombre y Dios, el sinergismo.

Larry Taylor, un escritor que propone tal balance entre estos dos sistemas dice “tal como fluye un rio entre dos riberas así fluye la verdad de la Palabra de Dios entre los extremos del Calvinismo y Arminianismo.”  La verdad, según ese autor no está ni de un lado ni del otro, sino en el centro de ambos.  Es entonces preciso asumir que ambos lados tienen razón pero no completa, esto significa que tanto el Calvinismo como el Arminianismo encierran verdades PERO incompletas y que para llegar a estas verdades hace falta ‘unir’ ambos sistemas en la creación de un “nuevo sistema” el cual daría a la luz la verdadera enseñanza bíblica que se halla en el ‘complemento’ de ambas partes.

Bueno, pero antes de comenzar a buscar ese balance doctrinal se debe concluir por medio de un serio estudio bíblico que ambos sistemas están parcialmente erróneos (lo que significa que están parcialmente correctos).  Y una de las siguientes cosas es cierta acerca del Calvinismo y del Arminianismo:

a. Todos los puntos de ambos lados están correctos pero incompletos, les falta información.

b. algunos puntos están totalmente correctos y otros no lo están
i. (Los puntos correctos ó de error deben ser distintos en cada lado)

c. los puntos están parcialmente errados (parcialmente correctos) en ambas partes

Creo que solamente estableciendo esta base con claridad se puede llegar a una conclusión de que ambos sistemas deben ser ‘reconciliados’ para proceder entonces a llegar a la verdad que estos no llegan.  No se puede aceptar que el Arminianismo ó el Calvinismo están completamente correctos porque al hacerlo no haría falta buscar un balance sino rechazar el uno o el otro.

Pero algo interesante en esta ecuación donde se busca la modificación o el balance es que para poder hacer esto primero hay que tener un entendimiento claro y preciso de lo que enseña cada sistema ó posición de forma detallada.  Es muy común encontrarse a personas atacando un sistema que no entienden ni comprenden y defendiendo posturas que ese mismo sistema sostiene o atacando a un sistema por interpretaciones que ese sistema no sostiene.  Son pocos los que se dan a la tarea de entender una escuela de interpretación antes de comenzar a atacarla y desacreditarla.  En Segundo lugar, se debe de llegar a la conclusión solida de que los dos extremos son en realidad el Arminianismo y el Calvinismo, alguien pudiera muy bien escoger entre el Pelagianismo y el Semi-Pelagianismo como dos extremos los cuales necesitan una corrección (reconciliación) o de igual manera entre el Semi-Pelagianismo y el Arminianismo, o entre el Calvinismo y el Híper-Calvinismo, o el Arminianismo y el Híper-Calvinismo, etc.  Lo que quiero dar a entender que el probar que el Calvinismo ó el Arminianismo son extremos que carecen de fundamento bíblico completo tiene que ser la primera tarea a la que deben recurrir los estudiantes de la Biblia y deben de poder demostrarlo clara y detalladamente tomando en cuenta todo el contexto Escritural sobre cada punto en particular.  Por ejemplo, el predicador Carlos H. Spurgeon, encontró el balance doctrinal entre el Arminianismo y el Híper-Calvinismo en el Calvinismo histórico Reformado.  Para Spurgeon tanto el Arminianismo como el Híper-Calvinismo eran doctrinas erradas y el encontró que el Calvinismo Histórico era la interpretación correcta a la Escritura y así lo predicó toda su vida.  No podemos decir que una posición o la otra es extrema si antes no efectuamos un estudio concienzudo, preciso y objetivo de cada sistema, probando cada punto de doctrina a la luz de la Palabra para así determinar si una u otra interpretación es extremista o no lo es.  Pero suponemos que este estudio ha sido hecho por aquellos quienes proponen tales terrenos medios o balances doctrinales entre el Arminianismo y el Calvinismo.

¿Se puede crear un balance?  

Estoy convencido de que un estudio bien hecho sobre estos dos sistemas de doctrinas nos han de dejar claridad suficiente como para establecer si el uno es correcto y verdadero, si el otro es incorrecto y falso ó si ambos tienen algún mérito en ellos que pueda ser complementado por el otro lado.  Pero veamos si es cierto que es posible crear tal balance doctrinal entre estas dos enseñanzas o sistemas de interpretación bíblica.  Como base a ambos sistemas se encuentra por el lado Arminiano la idea de ‘el libre albedrío’ en los hombres y por el lado Calvinista se encuentra ‘la predestinación divina’ en los asuntos de salvación.  Al final de las comparaciones, haremos un poco de referencia a estas bases.

1. Depravación Total vs. Depravación Parcial

A mí me parece que es imposible llegar a un balance en este punto.  El hombre no puede ser a la misma vez “totalmente depravado” y “parcialmente depravado”.  Tales posiciones son mutuamente exclusivas.  Es como decir que el color blanco es Negro y el Negro es blanco.  La única solución o campo medio a este punto sería aceptar una depravación parcial como lo hacen los Arminianos.  Los dos extremos serían la depravación total en un lado y la no depravación  en el otro lado.  Al aceptar una depravación parcial se entendería entonces que el hombre casi puede venir a Cristo pero necesita un empujoncito, o puede venir a Cristo pero pasando mucho trabajo.  La Biblia describe al hombre como ‘muerto’.  Eso significa que no tiene comunicación ni relación con las cosas de Dios, pero si la Biblia dice que el hombre está muerto (un extremo-calvinista) el otro extremo sería que el hombre está vivo (el otro extremo- pelagiano).  El Arminiano dice que el hombre está parcialmente afectado por la caída lo que lo deja ‘casi vivo’ o ‘casi muerto’, pero tal idea queda muy lejos de la revelación bíblica sobre este tema.  Jesús dijo “nadie puede venir a mi si el Padre no le trajere”.  Jesús afirmo la necesidad de ser regenerado, de nacer de Nuevo y de RESUCITAR para poder venir a Cristo.  Pablo dice “estando muertos en delitos y pecados NOS DIO VIDA”.  El no dice nos ayudó un poquito ni tampoco dice nos empujó, sino que dice “nos resucitó”.  Eso significa que la ayuda la cual el Padre debe dar a los que han de venir a Cristo se llama ‘vida espiritual’ y una vez el hombre ha recibido esa ‘vida espiritual’ entonces puede venir a Cristo.  Por lo tanto, en este punto vemos que el tomar la posición ‘media’ de los Arminianos no es bíblicamente correcto.  Así que en este punto en particular no se puede llegar a un acuerdo ni establecer balance alguno.  O se rechazan ambos y se atiene que el hombre no está depravado o se escoge la idea Arminiana de la Depravación Parcial y se rechaza el Calvinismo o vice-versa, pero no se puede crear balance alguno.

2. Elección Incondicional vs. Elección Condicional

Los Calvinistas dicen que Dios escogió a los seres humanos para salvación, no basándose en nada bueno que el previó en ellos sino en su amor y su voluntad.  El hombre no hizo nada ni bueno ni malo que le cualificase para recibir la salvación.  Los Arminianos interpretan que Dios basó su elección en una ‘fe prevista’.  Es decir, Dios miró hacia el futuro desde el comienzo del mundo y vio aquellos que iban a creer (ejercer fe) y a estos escogió para salvación.  Es imposible mantener ambas posiciones,  Dios no pudo haber hecho una elección condicionada por la fe y a la misma vez no condicionada.  Así que este punto tampoco puede ser balanceado ya que al aceptar una interpretación ‘automáticamente’ se elimina la otra y viceversa.

Una salida a este punto ha sido expuesta por algunos y es conocida como la ‘elección corporal’.  Estos dicen que Dios no eligió individualmente a nadie sino que eligió un grupo “la iglesia”, y que cada uno de los creyentes se convierte en ‘escogido’ al estar asociado con la Iglesia.  Si el individuo permanece en la fe, permanece escogido ‘por asociación’, pero si se aparta de la fe y de la iglesia, entonces no es escogido pues ha perdido la asociación con el grupo escogido.  Otros han propuesto que el único que ha sido escogido es Cristo y que solo aquellos que “están en Cristo” son escogidos, igualmente por asociación al escogido, pero si se aparta de Cristo, ya no es escogido.

El problema con estas última teorías de elección corporal o por unión a Cristo es que la Biblia presenta ambas cosas como ciertas. Tanto la elección corporal como  la elección individual son enseñadas en la Biblia.  Es más, los hombres son llamados escogidos y pueblo de Dios aun antes de creer al evangelio y ser salvos.  Así que en vista de que la elección individual es bíblica, solo queda un criterio, ¿es condicional o es incondicional?  Y por supuesto ambas no pueden ser ciertas.

3. Expiación Limitada vs. Expiación Universal

En este punto los calvinistas creen que Cristo vino al mundo a pagar la deuda de pecado de un pueblo escogido por Dios.  Cuando Cristo estaba en la cruz él sabía que los pecados de aquellos por quien el moría serían pagados y como consecuencia todos ellos serían salvos.  Los Arminianos enseñan que Cristo murió en la cruz por los pecados de todos los seres humanos “el mundo entero” y que estos reciben perdón por sus pecados solamente cuando creen en Cristo.

Este punto igual que los demás anteriores no puede ser reconciliado o balanceado.  Cristo no pudo haber muerto por un grupo de escogidos y a la misma vez por todos los hombres.  Es obvio que no se puede hacer un balance entre estas dos doctrinas.  Pero si existe una forma de balancear esta enseñanza y es la de establecer propósitos distintos en la muerte de Cristo para los escogidos y para los no escogidos.  Podríamos decir que Cristo murió por los escogidos para que sus pecados fuesen quitados pero que murió por los no escogidos para que sus pecados no fuesen inmediatamente juzgados.  Pero aun de esta manera vemos que existe una cierta ‘limitación’ tanto en lo uno como en otro.

4. Gracia Irresistible vs. Gracia Resistible

Los Calvinistas enseñan que la Gracia Salvadora es Irresistible al hombre que Dios quiere salvar, queriendo decir con esto que si Dios se ha propuesto salvar a alguien él lo hará y tal persona no podrá resistir el deseo de venir a Cristo.  Esta Gracia se diferencia de la Gracia Común y la obra del Espíritu Santo que es dada a todos los hombres y se expresa en lo que se conoce como el llamado general a la conversión y la obediencia a Dios.

Los Arminianos por otra parte, enseñan que la Gracia Salvadora puede ser y es a menudo resistida por los hombres.  Dios puede disponerse salvar una persona pero no podrá ejercer el poder suficiente sobre ella para provocarla a venir a Cristo, pero la persona tiene suficiente poder para rechazar la Gracia y no responder al llamado de Dios a su corazón.  Este punto es también irreconciliable el uno con el otro.  El llamamiento interno de la Gracia de Dios para Salvación no puede ser a la misma vez resistible e irresistible por lo tanto al escoger creer en uno se elimina la posibilidad para el otro.

5. La Perseverancia de los Santos vs. La Perseverancia condicional

La perseverancia de los Santos de manera como es enseñada por la Teología de la Reforma propone que los creyentes verdaderos deben de perseverar hasta el fin para ser salvos y todos los verdaderos creyentes perseveran hasta el fin.  Dios asegura que estos no perezcan a mitad de camino y toma todas las medidas posibles y necesarias para asegurar que el fin de salvación eternal se logre en cada uno de los escogidos.  Después de todo, los calvinistas fundamentados sobre la predestinación divina no pueden tampoco aceptar que Dios haya predestinado a alguien para salvación y que este alguien termine siendo finalmente perdido.  Los Arminianos por otra parte promueven la idea de que los hombres son salvos por fe pero tienen libre albedrío para decidir si se mantienen en esa fe hasta el fin o si no lo hacen y mueren a mitad de camino.  Muchos creyentes pueden y a menudo suelen obrar de manera que pierden su salvación eternal.  Un creyente pudo haber andado en santidad toda su vida y a última hora perder su salvación por desmayar en su fe o por caer en pecado grave.  Mientras que el Calvinismo sostiene la necesidad de perseverar hasta el fin, también provee que la Gracia de Dios cubre los pecados de aquellos que por negligencia propia incurran en pecados de manera que estos pecados no puedan afectar su vida espiritual hasta el punto de aniquilarles finalmente.  Los calvinistas ven la gracia Dios obrando en toda área de la vida de los salvados de principio a fin y el esfuerzo ó alcance humano que pueda mostrarse debe ser atribuido solo y únicamente a la Gracia de Dios quien no dejará que ninguno de sus hijos caiga de su estado de Gracia.  Los Arminianos proponen que el hombre una vez convertido ha de tomar de la gracia de Dios la cual le es ofrecida suficientemente como para que pueda llegar a la meta final.  El mal uso de esa gracia la cual le es dada, hará que el hombre que una vez se encontraba en rumbo fijo hacía la vida eternal, se encuentre ahora en un camino opuesto rumbo a la muerte y condenación final.  Los Arminianos atribuyen la salvación a la Gracia de Dios pero solo en el sentido del buen uso que el hombre por medio de su libre albedrio hizo de la misma.  Si el hombre escoge beneficiarse de la Gracia de Dios y llegar hasta el fin, entonces será salvo eternamente, pero si en su descuido personal el hombre no hace buen uso de esa Gracia, no será salvo eternamente. Así que la Seguridad de la Salvación de los hombres en el campo Arminiano es una seguridad condicional.  Esta condición es la de perseverancia y fe hasta el final.  En el Campo Calvinista la Salvación esta igualmente condicionada, pero la condición es la capacidad que tenga Cristo para no perder ninguna de sus ovejas.  Por supuesto, Cristo, siendo Dios todopoderoso no puede perder ninguna de las ovejas y por lo tanto es imposible que una de ellas se pierda.

Es imposible crear un balance doctrinal entre estas dos perspectivas pero si puedo decir que el Cristiano debe de tener en mente que su salvación es siempre segura y depende de Dios quien le cuida y a la misma vez mantener claro que la santidad. La fe y la perseverancia son requisitos necesarios para llegar a la meta final y que tales cosas no pueden ser negadas.  Cuando el creyente finalmente llega a la meta, no se debe al buen uso que hizo de la gracia que le fue dada sino que se atribuye la salvación sola y únicamente a Dios mismo quien comenzó la obra y es quien la lleva hasta su final.

Soluciones o Balances Creados

Cuando las personas sugieren que se debe de crear un balance entre los dos extremos del Arminianismo y el Calvinismo, lo hacen pensando que se ha de encontrar una sola solución sobre la cual todos han de estar de acuerdo.  Pero como veremos a continuación, los que han intentado crear tal balance simplemente han creado otras escuelas de pensamiento ó sistemas  sobre las cuales no todos concuerdan pero que quienes lo desarrollan ‘reclaman’ que es el verdadero balance bíblico aun cuando otros que también buscan ese balance no están de acuerdo con ellos.

  1. La manera en que se puede crear un sistema balanceado entre estos dos sistemas de interpretación es al escoger algunos puntos de un lado y algunos puntos de otro lado.  Un balance común entre los que reconocen los puntos del Calvinismo es la de rechazar el tercer punto de ‘expiación limitada’ y aceptar una ‘expiación universal’.  Por supuesto, esta idea redefiniría la doctrina de la cruz de la manera que es entendida por los Reformados.  Estos creen que en la cruz, Cristo ‘aseguró infaliblemente’ que los pecados de aquellos por quien el moría serían perdonados.  Al rechazar este punto, también se debe de cambiar el sentido o la interpretación Reformada.  La cruz es entonces un medio que provee la posibilidad de perdón de pecados para todos los hombres pero no asegura infaliblemente la de ningún hombre en particular.  Los que mantienen esta interpretación son conocidos como calvinistas de cuatro puntos o "Amyraldianos".
  1. Una manera de reconciliar estas dos escuelas sería la de mantener los cuatro puntos el Arminianismo pero aceptar solamente que el último de los Calvinistas es cierto.  Estos serían conocidos como Arminianos de cuatro puntos.  Ellos encontrarían base bíblica para asegurar la imposibilidad de que una persona salva pueda perder su salvación.
  1. Otra manera de reconciliar ambas posturas se halla por lo general entre los Bautistas.  Ellos, como los Calvinistas, creen en la Depravación Total y en la Perseverancia de los Santos pero creen que la Elección es condicional, la expiación es universal y la gracia resistible.  Esto es mantenido por la idea del libre albedrio pero un estudio de la Escritura no nos da compatibilidad entre la total depravación y el libre albedrio.  Si el hombre está totalmente depravado, entonces el libre albedrío es imposible.  Estos aceptan solo dos puntos del Calvinismo y tres del Arminianismo aunque al hacer esto crean inconsistencia en su postura.  La Biblia es clara que en que el hombre está totalmente depravado y que no está dispuesto a buscar a Dios.  El hombre depravado (muerto espiritualmente) no desea las cosas de Dios y por lo tanto es necesaria la regeneración o Nuevo nacimiento como dijo Jesús a Nicodemo “os es necesario nacer de nuevo” para “poder ver” el reino de Dios.  Si los ojos, los oídos y el corazón de los hombres no son abiertos, estos no pueden ser salvos y si le son abiertos, entonces ya han sido regenerados.  Es imposible mantener la Total depravación y el Libre Albedrio.  Para permitir el libre albedrío en la ecuación de la salvación, es necesario recurrir a la Depravación Parcial y tal concepto es difícilmente defendible.
  1. Dentro de los Luteranos se encuentra la idea de un Calvinismo de cuatro puntos (Aunque ese no es la manera de identificarse, la doctrina Luterana es más Antigua que la Reformada).  Ellos creen que el hombre está totalmente depravado, que la elección es incondicional, que la expiación es universal, que la gracia es irresistible y la salvación se puede perder por dejar de creer.  Personalmente creo que existe inconsistencia en esta interpretación.  No puede ser cuadrada entre sí que se pierda la salvación por dejar de creer

¿Funcionan estos sistemas presentados arriba?  

Bueno, a los ojos de quienes los sostienen sí, de igual manera el sistema arriano trabaja para los Testigos de Jehová, el sistema mormón para los Mormones y el sistema católico para los Católicos, etc. (Nota: no quiero decir que los Bautistas o Evangélicos sean herejes como los Testigos y los Mormones) Para ellos son arreglos que le hacen sentir cómodos y alegres en cuanto a su entendimiento bíblico pero un serio estudio escritural nos dejarán ver fácilmente que están en bancarrota.  Un sistema de doctrina o creencia no debe de ser evaluado por si trabaja para mí o si me gusta ó si me siento cómodo o no, sino por su base Escritural y nada más.  Yo debo admitir que en un tiempo yo también no fui ni Arminiano ni calvinista. Yo tampoco quería entrar en extremos y también traté de crear ‘mi propio sistema’ de interpretación bíblica no tomando en cuenta aquellas creencias que “yo creía” tanto un grupo como el otro tenían erradas.  Yo no quería ser ni de un bando ni de otro, solamente bíblico.  Pero a medida que fue pasando el tiempo y fui estudiando con mas y mas detenimiento cada una de las interpretaciones y comparando cuidadosamente lo que la Biblia dice, llegué a la conclusión de que las interpretaciones Reformadas están más cerca de un claro entendimiento bíblico que cualquier otro arreglo ó sistema doctrinal.

La Depravación Total  

Recuerdo que en cierta ocasión hablando sobre el tema con un presbítero de un Concilio Arminiano me comentó que quizás mi trasfondo académico  tenía que ver con el que yo creyera como los calvinistas (soy Analista de Información).  El me decía que él había estudiado el Calvinismo y que era muy lógico y consistente pero que no tenía base bíblica.  Bueno, a mi me parece que la doctrina Reformada (especialmente mi versión de la misma) no solo es lógica y consistente sino que es muy bíblica también y como ya dije más que cualquier otra interpretación bíblica y como diría un buen teólogo que conozco “la inconsistencia es el distintivo del error”.  Por supuesto no quiero decir con esto que no tenga errores sino que se acerca bastante al mensaje de la Escritura y eso más que cualquier otra interpretación.  Por supuesto, el Arminianismo como tal podría ser (aunque no lo es) bastante consistente pero es bastante errado ya que las consistencias se obtienen por medio de asunciones que no tienen base bíblica.  El hombre no está parcialmente depravado, sino que está muerto en delitos y pecados.  La muerte espiritual del hombre no es a medias es total, y el hombre no necesita un ‘empujoncito’ del Espíritu Santo para que crea sino que necesita una descarga eléctrica que le resucite de entre los muertos para que oiga, vea, y entienda las cosas de la luz de Dios. Si se acepta esto, entonces se destruye el sistema Arminiano desde su raíz el cual está fundamentado sobre esta premisa de una depravación parcial.  Pero es difícil no creer que el hombre esté totalmente depravado con toda la información bíblica que tenemos. Creo que por eso tanto Arminio como Wesley comprendieron que era imposible no creer en tal doctrina, ambos mantuvieron la total depravación o la incapacidad humana y al mismo tiempo el libre albedrío del hombre en su estado natural.  Por esa razón las creencias de Arminio (no la de sus seguidores) en este punto eran tan inconsistentes con su propio sistema - irónicamente en este punto Arminio no era Arminiano.  Wesley por otra parte creía en una “Gracia pre-viniente” para solucionar el problema de la incapacidad del hombre, pero aunque era menos inconsistente, era también menos bíblico que Arminio.

Bajo este punto también se discute la elección condicional vs. elección incondicional del hombre.  Los Arminianos creen que la elección es condicional.  Dios miró a ver quien creería en Cristo y tales personas fueron escogidas para salvación.  El problema con esta interpretación de la manera en que es presentada por el campo Arminiano es que de ser cierta destruye al menos dos doctrinas bíblicas importantes y necesita de una tercera obligatoriamente.  Esta doctrina depende obligatoriamente de que la depravación sea parcial y no total.  De esa manera y solamente de esa manera pueden los hombres recibir la ayudita del Espíritu Santo para poder creer al Evangelio, pero si el hombre puede llegar a creer el evangelio y obedecer a Dios como proponen los Arminianos, tal cosa destruye la doctrina de la Regeneración.  La necesidad del Nuevo nacimiento se ve como ‘innecesaria’ por este concepto.  Si el hombre puede llegar a ‘ver’, ‘entender’, ‘desear’ y ‘obedecer’ las cosas de Dios sin ser regenerado, entonces la regeneración pierde su propósito, pues esa es la misma razón por la que esta es necesaria.  La regeneración es dar vida espiritual, pero si los muertos espirituales pueden tener señales de vida espiritual antes de ser regenerados, entonces ¿para qué necesitan nacer de nuevo?  Y en Segundo lugar, esta doctrina destruye la doctrina de la elección.  Si el hombre es capaz de ser salvo sin ser escogido para salvación, entonces no existe la necesidad de que sea “escogido para salvación” como lo indica la Biblia.

Por otro lado, los Arminianos que basan la elección en una fe ‘activa’ prevista está el hecho de que la Biblia es explicita en que la fe es don de Dios (aunque algunos no lo ven así – estos creen que la fe nunca es don de Dios sino la Gracia, la fe sería entonces la contribución humana a la Salvación mientras que la Gracia es la contribución divina).  Pero la Biblia también es clara en que la fe es fruto de la obra Espíritu Santo en la vida de cada persona.

Los Arminianos entienden entonces que todos los hombres reciben fe  pasiva.  Pero que todos tienen la capacidad de actuar sobre esa ‘fe pasiva’ y hacerla ‘fe activa’ para ser salvos porque ésta les ha sido dada, entonces no existe mucha diferencia entre un Cristiano y un Inconverso.  Siendo que  la fe es don de Dios y esta fe es también fruto del Espíritu Santo, entonces tanto el Creyente como el Inconverso ambos tienen dentro de sí el Espíritu Santo que produce esa fe, pero el Cristiano obedece a la fe y actúa sobre ella para salvación mientras que el Inconverso desobedece a esta fe y no actúa en ella reprimiendo de esa forma la obra del Espíritu Santo en su vida para su propia perdición eterna.

Pero la Biblia también es clara en que la fe es solo de algunos y no de todos.  El Apóstol Pablo en Fil. 1:29 nos deja muy claro que el creer es una concesión de Dios a los Cristianos.  Y en otra parte dice ‘no es de todos la fe’.  De esta manera vemos que es Dios quien otorga tal privilegio.  Lo mismo se dice del arrepentimiento el cual es tan necesario para la salvación.  Es Dios quien da arrepentimiento y no siempre es seguro que lo de a todos los hombres de la misma manera.  Aunque existe un llamado a todos los hombres al arrepentimiento, también existe un don de Dios para el arrepentimiento.  Los hombres por lo general rechazan “la bondad de Dios que les lleva al arrepentimiento” (Romanos 1:19) pero no parece posible que una vez Dios ha actuado en alguien para dar arrepentimiento, este pueda ser rechazado (Hechos 11:18), al contrario el Apóstol dice que el “la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación” (2 Cor. 7:9-10).

La Expiación Limitada  

En este punto es uno de los mas difíciles de aceptar, y tenemos que ser honestos en admitirlo.  La idea de que Cristo vino al mundo a morir solo por los escogidos y no por todos los hombres no es agradable al oído.  Esta es una doctrina que grita ¡Injusticia! por todas sus esquinas.  Pero la idea no es tan ajena a la Escritura como parece a simple vista.  Pero el problema está en que la Biblia directamente declara que Dios amó “al mundo” que dio a Su Hijo unigénito para que todo el que cree no se pierda mas tenga vida eternal. (Jn. 3:16).  Esta cita es conocida y para algunos es suficiente como para rechazar la idea de una expiación limitada.  Otras citas que nos hablan de una expiación universal no limitada se encuentra en 1 de Juan donde dice que Cristo fue ofrecido como propiciación “del mundo entero”. Pero de la misma manera la Biblia también nos da muestras de que la obra de Cristo en su venida a la tierra tuvo un propósito definido.  El vino “a salvar a su pueblo de sus pecados” (Mt. 1:21).  Vemos que la misión de Cristo había sido definida desde antes de nacer.  El vino a rescatar ‘su pueblo de sus pecados’.  En otras partes se nos dice que Cristo murió exclusivamente por su ‘iglesia’ ó ‘congregación’.  Vemos entonces que cuando Cristo fue a la cruz a morir, el tenía en mente esa misión.  El moría por los pecados de “su pueblo”.  Podríamos definir este pueblo como todos aquellos que habrían de creer en él para salvación.  De esta manera, vemos entonces que los que no habían de creer para salvación jamás, no podían de ninguna manera cualificar como partes de su pueblo y por lo tanto, la muerte de Cristo no les beneficiaría en nada.

Los teólogos e intérpretes Reformados entienden que Cristo sabía por quien iba a morir y murió por ellos efectivamente, llevando todos los pecados de ellos y solamente de ellos ‘asegurando así su salvación’.  Los intérpretes Arminianos por otra parte creen que Cristo vino a morir por todos los hombres para traer a todos una ‘posibilidad de salvación’. ¿Es posible crear un balance de estas dos posturas teológicas las cuales parecen ambas tener fundamento bíblico? Pienso que tal cosa no es posible.  Estas dos posiciones están diametralmente opuestas y el aceptar una es rechazar la otra y viceversa. Ahora, lo que si podemos hacer, como dijimos arriba, es admitir que la muerte de Cristo tuvo consecuencias distintas para ambos grupos.  El pueblo (los escogidos) recibía perdón de pecados total  y efectivamente mientras que los que no son pueblo, los que nunca creerían, recibían el beneficio de un juicio deferido hasta el final a causa de la muerte de Cristo (esto es conjetura) pero de esta manera el propósito principal de la cruz fue la de traer perdón y salvación a su pueblo pero el resultado ‘secundario’ es el que aquellos que no son parte del pueblo no son juzgados inmediatamente.  Esta posposición del juicio caería bajo lo que se conoce como “gracia común” en el campo Reformado.  De esta manera podemos entender el porqué de la expresión de Pablo cuando dijo que “Cristo es el Salvador de todos los hombres, mayormente de los que creen” (1 Timoteo 4:10).  Cristo salva a todos los hombres de distintas maneras, a unos (su pueblo) los salva efectiva y eternamente pero a los otros los salva temporalmente al extender su castigo hacia el futuro mientras les da oportunidad de que se arrepientan.

El aceptar una expiación universal de la manera que lo hacen los Arminianos tiene como consecuencia el disminuir el efecto de la cruz.  Desde el punto de vista Arminiano, la muerte de Cristo no pudo ser vicaria, ‘en lugar de los escogidos’ sino general ‘a favor de todos los hombres’.  Esto significa que cuando Cristo fue a la cruz a morir, no aseguraba que nadie había de ser salvo.  Y queda la posibilidad de que nadie hubiera actuado en su ‘libre albedrio’ para recibir a Cristo.  En otras palabras, Dios se estaba tomando un riesgo al establecer la cruz de Cristo como perdón de pecados.  Si un solo hombre puede ser lo suficientemente terco como para no creer al evangelio y ser salvo, cabe la posibilidad de que todos los hombres pudieran ser igual de tercos.  La cruz se habría convertido entonces en un fallido intento de salvación.  De hecho, la cruz de la manera en que es presentada por los Arminianos es por así decirlo un fracaso en cierto grado.  Cristo murió para salvar a ‘todos los hombres’ pero solo una minoría se está salvando en comparación a los que se pierden. En esta teoría el Diablo ha tenido más poder haciendo perder a las gentes que Dios ha tenido convenciéndoles de que crean.

El calvinista dice que la obra de Cristo es 100% segura.  Todos aquellos por quienes el murió son y han de ser salvados y ni uno solo se ha de perder.  Los pecados de los escogidos fueron todos expiados en la cruz y por lo tanto no tienen ellos que dar cuenta por ninguno de sus pecados.  Pero los Arminianos no pueden reclamar que los pecados de todos los hombres fueron expiados y que estos todavía tengan que dar cuenta a Dios por ellos. Los Calvinistas dicen que la obra de la cruz ha sido consumada y si Cristo murió por los pecados de algunos que nunca creerían, significa que algunos de los pecados por los que Cristo pagó tendrán que ser pagados otra vez en el infierno por los que no creyeron.  Hay que considerar, sin embargo, que los escogidos necesitan recibir la aplicación del perdon en sus vidas personales para poder decirse que son salvos.   De otra manera no pueden reclamar salvación alguna.

Pero la Biblia nos da una declaración clara y directa en cuanto a la "intención" del sacrificio de Cristo.  Cristo mismo dijo en cierta ocasión a los Fariseos que no creían en el “Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas.” (Juan 10:11), y continua diciendo “Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, 15 así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas” (Juan 10:14).  Cristo declara que él como buen pastor “conozco MIS ovejas” y que ha de dar su vida por las ovejas.  Esto lo hace en referencia a Su muerte en la cruz del Calvario.  Pero los líderes religiosos de la nación judía no creían las palabras de Jesús y el les contesta lo siguiente “Jesús les respondió: Os lo he dicho, y no creéis; las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ellas dan testimonio de mí; pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho. Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen” (Juan 10:25-27).  Cristo les dice claramente que él ha de morir por ‘sus’ ovejas pero que los fariseos “no eran de sus” ovejas.  Esto claramente nos dice que la muerte de Cristo no incluía aquellos los cuales no eran sus ovejas.  El daba su vida por “sus” ovejas pero estos “no eran parte de sus” ovejas.  No creo que haya forma alguna de huir de la realidad de las palabras que Cristo mismo nos dijo.  Mientras que el calvinista reconoce esta verdad, el Arminiano mantiene que Cristo murió no solo por sus ovejas sino también por los que no son sus ovejas.

Otro aspecto de la cruz de Cristo es la que tiene que ver con redención y rescate.  En la cruz Cristo pagó el rescate por su pueblo, como aquel que paga el rescate por alguien que ha sido tomado esclavo, la Biblia llama esto redención.  Estos fueron puestos aparte y sacados del mercado por la obra de Cristo. El precio de su rescate fue totalmente pagado.   Si mantenemos que Cristo rescató a todos los hombres y pagó el precio por el pecado de ellos, entonces llegaríamos al universalismo el cual enseña que todos los hombres han de ser salvos y ninguno se ha de perder.  Los Arminianos por supuesto, no creen en tales doctrinas universalistas y por lo tanto deben de entender el rescate como ‘en potencia’ y no ‘en realidad’. Pero existe en Isaías 53 un verso que dice “‘ciertamente’, llevó el nuestras enfermedades y sufrió nuestros dolores”.  Según el campo Arminiano, existe la posibilidad de ser rescatados ‘si’ se cree en Cristo, pero de no hacerlo, la persona nunca sería rescatada de su esclavitud.  En ese caso no se puede decir que Cristo completó el pago de la deuda de rescate a favor de nadie en particular, sino que creó la posibilidad de la salvación y el rescate por medio de su muerte.  En este punto la respuesta Calviista es que 'los que creen' son precisamente los escogidos (Hch. 13:48).  Es en ellos, y solamente en ellos donde la obra de rescate se cumple en su totalidad mientras que en los demas, tal rescate no llega a cumplirse.  Para el calvinista, TODOS aquellos por quienes Cristo tuvo la intención de morir son finalmente rescatados mientras que para el Arminiano muchisimos, si no la mayoria de los que Cristo tuvo la intención de rescatar terminan condenados.

La Gracia Irresistible  

¿Es la obra del Espíritu Santo irresistible o puede el hombre resistir tal obra hasta el punto de perderse finalmente?  Bueno, lo cierto es que ambas cosas son ciertas, y los intérpretes Calvinistas así lo entienden y separan la Gracia en dos categorías o estados, la Gracia resistible y la Gracia irresistible, en cambio los Arminianos solo entienden una sola parte de esta verdad, para ellos la Gracia de Dios es ‘siempre’ resistible.

La obra del Espíritu Santo en los hombres es siempre resistida por ellos.  El hombre por naturaleza ha resistido y resiste la obra del Espíritu Santo.  La Biblia nos declara esto fielmente. Juan nos dice que ‘la luz vino al mundo pero los hombres amaron las tinieblas más que la luz” (Juan 3:19).  Cristo dijo “y no queréis venir a mí para que tengáis vida.” (Juan 5:40).  Esteban refiriéndose a la multitud antes de ser apedreado por el pueblo les dijo acerca del rechazo que hizo el pueblo a Moisés “al cual nuestros padres no quisieron obedecer, sino que le desecharon, y en sus corazones se volvieron a Egipto, cuando dijeron a Aarón: Haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque a este Moisés, que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya acontecido. Entonces hicieron un becerro, y ofrecieron sacrificio al ídolo, y en las obras de sus manos se regocijaron.”.  Más adelante Esteban les dijo: “¡Duros de cerviz, e incircuncisos de corazón y de oídos! Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo; como vuestros padres, así también vosotros.” Pablo dice que los hombres desprecian la Gracia de Dios que les puede llevar al arrepentimiento “¿Y piensas esto, oh hombre, tú que juzgas a los que tal hacen, y haces lo mismo, que tú escaparás del juicio de Dios? ¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento? 5 Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios,”.  Así que la Biblia nos da claro testimonio de que tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo, los hombres resisten la Gracia de Dios y la obra del Espíritu Santo.  La naturaleza del hombre es esa, el hombre ama más las tinieblas que la luz, el hombre es sordo al llamado de Dios, el hombre es ciego a las realidades espirituales, el hombre es incircunciso de corazón, el hombre natural siempre resiste a Dios.  La Biblia nos dice que tal resistencia es el producto de la condición en la que el hombre se encuentra.  El Apóstol Pablo nos dice que “el hombre natural no puede percibir las cosas del Espíritu porque le son locuras”, también nos dice que “Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne… por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.

El problema del hombre natural y su inclinación hacia la maldad y el pecado, le impide buscar a Dios.  El hombre no busca a Dios porque ama el pecado y está enemistado contra Dios.  El hombre desecha a Dios conscientemente y con todo el deseo y propósito de su corazón.  No le interesa lo espiritual y piensa que no le hace falta.  La predicación del Evangelio es locura para él, el llamado de Dios es insensatez y por esa razón el hombre prefiere permanecer en tinieblas, resistir el Espíritu y no venir a Dios. ¿Qué ha de hacer Dios entonces para salvar las vidas que necesitan salvación?  Es obvio que si el hombre está tan enemistado con Dios y prefiere mantenerse alejado de él, entonces Dios tiene que hacer algo en el hombre que provoque en este el deseo de venir, buscar y amar a Dios.

El problema ante la indiferencia del hombre se resuelve por medio de lo que se conoce como el Nuevo Nacimiento.  Jesús dijo a Nicodemo ‘os es necesario nacer de nuevo’. Cristo enfatizó la NECESIDAD del Nuevo Nacimiento para que pueda haber fe, arrepentimiento y salvación en el hombre.  Jesús dijo a Nicodemo que si el hombre no nace de Nuevo no puede ‘ver’ ni ‘entrar’ al Reino de Dios.  Los hombres están ciegos y sordos y muertos a las cosas espirituales.  Por esa razón Dios debe de abrir los ojos, abrir los oídos y dar vida espiritual a los hombres para que puedan responder al llamado de Dios.  Una vez Dios ha abierto los ojos, entonces el hombre se dará cuenta de su situación y procederá a escuchar la voz de Dios y responder positivamente a ese llamado.  Pablo fue escogido por Dios para efectuar precisamente esa tarea y así lo testificó.  Jesús dijo a Pablo “levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto he aparecido a ti, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que me apareceré a ti, librándote de tu pueblo, y de los gentiles, a quienes ahora te envío, para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados”.

Pablo habría de ser predicador del Evangelio, por medio del mensaje de la predicación los ojos de los ciegos serían abiertos y entonces verían.  Una vez Dios ha abierto los ojos por medio de la regeneración y le pecador se ha dado cuenta del error de su camino, entonces la Gracia de Dios es Irresistible.  Pablo dice que el Evangelio es poder de Dios para salvación” (Rom. 1:16).  Pero vemos que aunque el Evangelio es predicado y muchos lo oyen, solo algunos lo reciben sin resistencia mientras que el resto lo resiste. ¿Por qué sucede eso?  La respuesta está en que Dios no abre el corazón de todos los hombres para que puedan responder el mensaje, el solo abre el corazón de quien él quiere.  La Biblia nos habla del caso de una mujer llamada Lidia la cual estaba escuchando el mensaje que Pablo predicaba a unas mujeres que se había reunido junto a un rio y “entonces una mujer llamada Lidia, vendedora de púrpura, de la ciudad de Tiatira, que adoraba a Dios, estaba oyendo; y el Señor abrió el corazón de ella para que estuviese atenta a lo que Pablo decía. 15 Y cuando fue bautizada, y su familia, nos rogó diciendo: Si habéis juzgado que yo sea fiel al Señor, entrad en mi casa, y posad. Y nos obligó a quedarnos. (Hechos 16).  Dios abrió el corazón de Lidia y ella escucho el mensaje con su corazón y no solamente con sus oídos físicos y carnales.  Ella pudo entender el mensaje, pudo ver su necesidad y recibió el mensaje siendo bautizada como creyente al Evangelio.

Aun el peor enemigo de Cristo y quien haya rechazado el Evangelio constantemente  no queriendo saber nada de Dios, puede ser transformado en su corazón y no resistir la Gracia de Dios y ser salvo.  Tal como hizo con Lidia, Dios ha hecho con todos los salvados.  Dios ha abierto el corazón de ellos para que escuchen el mensaje y lo crean y sean salvos.  Dios habló de esta obra transformadora en el Antiguo Testamento cuando dijo “pondré mis leyes en sus mentes y las escribiré en las tablas de su corazón”.  Cuando Dios obra en el corazón de un pecador, ese pecador viene a Cristo arrepentido y reconociendo su pecado.  Así que como vemos la Gracia de Dios siempre es resistible por los hombres naturales, pero una vez Dios ha transformado el corazón de alguien la gracia o la obra del Espíritu Santo ¡NO ES resistible!  El hombre quien ha sido regenerado, resucitado y transformado solo desea venir a Cristo y ¡lo hace libremente!

Perseverancia de los Santos  

Los Arminianos predican y enseñan que un creyente nacido de Nuevo, Justificado y Reconciliado con Dios puede perder la salvación por pecar o dejar de creer.  Un predicador decía ‘usted puede ir camino al cielo hoy y camino al infierno mañana’.   Otro decía ‘la salvación es misericordia inmerecida pero si pecas Dios te la quita y te vas al infierno”.  Si meditamos la lógica de éste último, notamos que decía por un lado que la salvación era regalo inmerecido pero que a la misma vez era quitada por no ser merecida; eso es el fruto del Arminianismo,  Pero entendemos que ellos ven ‘muy correctamente’ que la Biblia insta a las personas a ‘permanecer en Cristo’ hasta el fin para alcanzar la salvación.  Por eso, si alguno no permanece, tal persona perdió su salvación.  Pero no tan correctamente, ellos no pueden ver que la perseverancia de los Santos es producto mismo de la elección (Juan 15:16, Gálatas 5:22).  Para los Arminianos la predestinación divina no existe en realidad.  Pero por otra parte existen aquellos que creen ‘salvo siempre salvo’. Estos dicen que no importa la vida que se viva ni lo que se haga, y aun si la persona deja de creer, tal persona es siempre salva. Tal doctrina es una aberración y está igualmente o quizás peor en contra de la clara doctrina bíblica de la necesidad de perseverancia en fe y santidad.  Por eso la doctrina  Reformada de la “Perseverancia de los Santos” es tan balanceada y tan bíblica.  Los calvinistas creen que los que han sido salvos nunca pueden perder su salvación como la Biblia claramente lo enseña pero también enseñan que los que son salvos deben de perseverar en fe y el temor (santidad) para alcanzar la salvación final y así ocurre.  Ambas cosas son importantes y  así lo enseña el Calvinismo.   Por esa razón la doctrina es llamada ‘Perseverancia de los Santos’.  Los Santos perseveran y por eso son salvos y nunca pierden su salvación.  Esta perseverancia depende de la obra completa de Cristo en la Cruz y la obra del Espíritu Santo en la vida de los creyentes.  Para mantener una perspectiva clara  sobre este asunto hace falta enfatizar en ambas perspectivas, la predestinación divina y la perseverancia personal de cada uno.

Recuerdo que en cierta ocasión en una escuela dominical que enseñaba, un hermano me dijo “yo oigo que por ahí dicen que la salvación se pierde y otros dice que no se pierde, yo quiero que tú me digas cual es la verdad”.  Esta pregunta me puso en una situación difícil.  La iglesia donde yo enseñaba era Arminiana en toda su doctrina.  Yo por otra parte soy calvinista en mi teología.  Si yo le decía al hermano que la salvación no se perdía, estaría hablando en contra de la doctrina explicita de la iglesia cosa que por respeto yo no quería hacer pues podía traer problemas y disturbios.  Pero si decía que la salvación se perdía entonces no sería honesto conmigo mismo al enseñar algo contrario a mi convicción y eso tampoco lo podía hacer.  Fue un momento muy difícil en el que pude pedir a Dios que me ayudara a dar una contestación bíblica sin causar daños en la congregación.  La respuesta que día a este hermano le dejo satisfecho y yo también quede algo satisfecho.  Esta fue mi contestación, le dije que hace falta entender las cosas de dos perspectivas distintas.  Mirando desde arriba tenemos la perspectiva divina.  Dios es omnisciente y todo lo conoce.  El sabe quién ha de ser salvo y quien no,  para Dios no existen sorpresas.  Dios todo lo conoce, así que desde la perspectiva divina ya Dios sabe quiénes son todos los que son salvos y quiénes son los que no lo son. ¿De acuerdo?  Le pregunté.  Si me contestó.  Entonces ahora queda otra perspectiva, la humana.  Nosotros confiamos en que Dios nos cuida y nos protege y la Biblia también enseña que debemos de perseverar hasta el fin para ser salvos.  Desde el punto de vista divino todo es conocido pero desde el punto de vista nuestro es importante la perseverancia hasta el fin.  Esta respuesta, reconozco no es completa, se puede decir mucho mas, pero yo temía que si decía mas de eso podría crear una contienda y para evitarlo, lo dejé hasta ahí. ¿Qué hice? enfaticé en la enseñanza bíblica que tenemos todos de perseverar en fe  hasta el final, esto es tan cierto para los Calvinistas como para los Arminianos.  Por cierto, los calvinistas entienden que los salvos siempre perseveran mientras que los Arminianos lo niegan.

Pero ¿Enseña la Biblia que la Salvación se pierde?  Creo que la Biblia es muy clara en cuanto a que no se pierde la salvación, pero eso es hasta que encontramos ciertos pasajes en la Biblia que parecen poner condiciones a la salvación.  Una de esas condiciones es la ‘fe’ y esta los Calvitas entienden que es ‘don de Dios’ a los creyentes y ‘fruto del espíritu’.  Por lo tanto, es imposible que un creyente quien ha sido regenerado y transformado en su corazón por Dios con el fin específico de que nunca se aparte, llegue a alejarse de Dios totalmente dejando de creer.  La otra condición que parece presentarse en la Biblia es la de permanecer en santidad.  La santidad personal se obtiene al apartarse de las obras pecaminosas (dejar de pecar).  Pero si el dejar de pecar mantiene una persona salva, y el pecar pone en peligro su salvación, entonces nos queda como conclusión que la salvación es parte por fe y parte por buenas obras y tal cosa es totalmente contraria a la clara revelación bíblica.  Por lo tanto, la doctrina de la Perseverancia de los Santos es la plena declaración bíblica acerca de la realidad de aquellos que son salvos y tienen vida eternal.  Si tienen vida eterna, esto significa que si mueren espiritualmente, entonces la vida no era eternal sino temporal.

Libre Albedrio vs. Predestinación Divina  

Como base a ambos sistemas existen presuposiciones las cuales determinan en gran parte el resultado de cada una de las escuelas teológicas.  En el lado Arminiano, siguiendo la corriente de pensamiento originada por Pelayo, se mantiene que la voluntad o albedrío del hombre es libre y que la elección es condicional.  Aunque a diferencia de Pelayo quien mantenía una voluntad totalmente libre sin ser afectada en nada por el pecado de Adán, los Arminianos mantienen que el hombre está depravado solo parcialmente pero que su voluntad (albedrio) aun después de la caída permanece libre, aunque necesitada de la ayuda de Dios (convicción) para hacer lo bueno y responder al llamado del evangelio.  Debemos mencionar aquí que irónicamente, la visión de Jacobo Arminio concordaba con los Reformadores en que el hombre para poder creer debía primero ser regenerado.  Cuando fue interrogado sobre el tema de la libertad del hombre, Arminio contestó lo siguiente:

Esta es mi opinión respecto al libre albedrío del hombre: En su condición primitiva tal como vino de las manos de su creador, el hombre fue capacitado con tal porción de conocimiento, santidad y poder, como para capacitarlo a entender, estimar, considerar, querer, y hacer lo verdaderamente bueno, de acuerdo al mandamiento que le fue entregado. Sin embargo ninguno de estos hechos los podía hacer el, excepto a través de la asistencia de Gracia Divina. Pero en su caída y estado pecaminoso, el hombre no es capaz, de él y por si mismo, de pensar, querer, o hacer aquello que es verdaderamente bueno; pero es necesario que sea regenerado y renovado en su intelecto, afecciones o voluntad, y en todos sus poderes, por Dios en Cristo por medio del Espíritu Santo, para que el pueda estar rectamente cualificado para entender, estimar considerar, querer, y hacer lo que es verdaderamente bueno, pero no sin la continua ayuda de la Gracia Divina

Sin embargo, las creencias de Arminio sobre la predestinación eran contradictorias e inconsistentes con la propia declaración que él mismo presentó arriba.  El creía que la predestinación era lo siguiente:

6. Mis propios sentimientos sobre la predestinación

…yo ahora declararé mis propias opiniones sobre este tema, las cuales son de tal manera descritas, de acuerdo a como lo veo, parecen más conformadas a la palabra de Dios.

1. El primer decreto absoluto de Dios respecto a la salvación del hombre pecador, es aquel por el cual el decreto señalar su Hijo, Jesucristo, como Mediador, Redentor, Salvador, Sacerdote y Rey, quien destruiría el pecado por su muerte, que por su obediencia obtuviera la salvación la cual había sido perdida, y que la comunicara por su propia virtud.

2. El segundo preciso y absoluto decreto de Dios, es aquel en el cual el decretó recibir en favor aquellos que se arrepienten y creen, y, en Cristo, para él y por medio de Él, efectuar la salvación de tales penitentes y creyentes como preservados hasta el final; pero dejar en pecado, bajo ira, todos las personas impenitentes e incrédulos, y condenarlos como extranjeros de Cristo.

3. El Tercer decreto Divino es aquel por el cual Dios decretó administrar de manera suficiente y eficaz los medios de Salvación los cuales eran necesarios para arrepentimiento y fe; y el tener tal administración instituida

(1) de acuerdo a la Sabiduría Divina, por la cual Dios sabe lo que es propio y pertinente a su misericordia y su severidad, y

(2) de acuerdo a la Justicia Divina, por la cual El está preparado a adoptar lo que su sabiduría pueda prescribir y ejecutar.

A estas le sigue el cuarto decreto, por el cual Dios decretó salvar y condenar ciertas personas particulares. Este decreto tiene su fundamento en el pre-conocimiento de Dios, por el cual él sabía desde toda la eternidad quien, por medio de su Gracia preventiva, creería, y, por medio de su Gracia subsiguiente perseveraría, de acuerdo a la antes descrita administración de esos medios los cuales son satisfactorios y propios para la conversión y la fe; y por cual pre conocimiento, el de la misma manera sabía quienes no creerían y perseverarían.

Cuando comparamos  las declaraciones de Arminio, es claro que son inconsistentes o conflictivas una con la otra por las siguientes razones:

1. bajo el tema del   'Libre Albedrio' el dijo que el hombre no puede hacer a nada bueno a menos que no sea regenerado.

2. Bajo el Tema de la 'Predestinación', él dijo que esta fue basada en que Dios impartió suficiente Gracia Preventiva (pre viniente) a todos los hombres para que puedan arrepentirse y creer y previó quienes creerían y perseverarían y así hizo su decisión de predestinación para salvación.

Basado en estas dos declaraciones de Arminio, podemos concluir que la "Gracia Preventiva" tiene por obligación que ser lo mismo que "Regeneración" pues según el mismo declara sin Regeneración el hombre no puede hacer nada verdaderamente bueno. Significa entonces, si seguimos llevamos esto a una conclusión lógica que todas las personas que escuchan el Evangelio deben ser "regeneradas" por el Espíritu Santo para que puedan ser capaces de creer pero esta obra de Regeneración no garantiza que se arrepientan, crean y se salven. Así que parece ser que el término Regeneración no era sinónimo de Salvación o Nuevo Nacimiento para Arminio.  ¡Arminio creía que el pecador podía creer sin ser regenerado al mismo tiempo que creía que tenía que ser regenerado para creer! También decía que los regenerados eran los creyentes pero daba a entender que no solo lo eran ellos sino todos los que hubieran escuchado y rechazado el Evangelio.

En fin, los seguidores de Arminio no concuerdan con quien consideran su líder en este punto de la depravación del hombre (aunque aparentemente no lo saben).  Los Arminianos tales como fue Wesley, creen que el hombre puede ser capacitado para creer antes de nacer de nuevo por medio de la 'Gracia Preventiva' y 'luego' de creer entonces es regenerado por medio del Espíritu Santo.  Los Calvinistas por otra parte, siguiendo la interpretación de San Agustín, mantienen que el hombre está totalmente depravado y que su voluntad ó albedrio no es libre y que la elección es incondicional.

Si el albedrío del hombre es libre entonces este tiene libertad espiritual total para escoger por sí mismo el venir a Cristo sin necesidad alguna de ser impulsado por alguna fuerza externa como lo sería la obra del Espíritu Santo.  Pero para alejarse de las ideas Pelagianas, los Arminianos, en su mayor parte, mantienen que el hombre está "Parcialmente Depravado" pero tiene un albedrío totalmente libre, pero aun así necesita la ayuda del Espíritu Santo para poder venir a Cristo en fe y sin esa ayuda del Espíritu no pueden venir a Cristo.  Al aceptar esto, los Arminianos al parecer no se dan cuenta pero admiten implícitamente que la voluntad (albedrio) del hombre NO ES libre, lo más que podrían decir los Arminianos para ser consistentes con sus teorías de una Depravación Parcial es que el albedrio es solamente “parcialmente libre”.  No veo consistencia alguna en una depravación parcial que produzca un albedrió libre.  De ser libre, el hombre no necesitaría ayuda alguna para responder al evangelio, pero los Arminianos reconocen que tal idea es contraria a la revelación bíblica en la cual Jesús mismo dice que “nadie puede venir a mi si el Padre que me envió no le trajere” (Juan 6:44, 65).  Y si el hombre necesita la ayuda divina para responder al llamado de Dios, esto nos indica que el albedrio del hombre no es libre.  Los calvinistas son más consistentes en este respecto.  Ellos mantienen que el hombre está totalmente corrupto por la caída y su albedrio no es libre.  Esto significa que el hombre necesita 100% de la gracia de Dios (regeneración) para poder venir a Cristo.

Los Arminianos pueden ganar fácilmente la contienda si pueden demostrar irrefutablemente dos puntos esenciales en su doctrina; primero, si logran probar bíblicamente que el albedrio del hombre es libre, creo que tendrían un buen fundamento para establecer ‘irrefutablemente’ su doctrina al menos en un 50% de la batalla y segundo, si los Arminianos logran demostrar irrefutablemente que ese libre albedrio es capaz de escoger a Dios y que Dios hizo su decisión basado en su previsión de que una respuesta libre de fe en los hombres, entonces creo que la batalla se habrá ganado otro 40% a favor de los Arminianos; los otros 10% los dejaría a los puntos de la Expiación Limitada y la Perseverancia final de los Santos, ya que yo creo que se puede ser Arminiano y creer en una Expiación Limitada y también en la Perseverancia de los Santos.  Pero para probar que el albedrio del los hombres es libre es también necesario probar que la depravación no existe en ningún grado.  Y probar que la elección fue basada en una fe prevista o en el pre conocimiento de una respuesta en fe (basada en un libre albedrio) habría que encontrar donde la Biblia dijera tal cosa, y eso la Biblia no lo hace en ninguna parte, lo que si dice la Biblia es que la fe es producto de la elección y no lo contrario (Hechos 13:48).  Además establecer una elección basada en pre conocimiento de respuesta positiva en fe destruye por completo la misma doctrina de la elección.  Dios dice en su Palabra de manera explícita que “la elección es ‘para’ ser salvos” (2 Tes. 2:13; 1 Pedro 1:2). Pero si la elección, como mantienen los Arminianos, fue basada en una salvación prevista, entonces tal elección no tiene razón de ser y es innecesaria.

Sin embargo, mientras los Calvinistas cuentan con gran una buena cantidad de versos bíblicos que explícitamente e implícitamente respaldan una depravación total en el hombre, y otros donde se indica que la elección de Dios no tiene nada que ver nada con la acción o respuesta prevista en el ser humano, los Arminianos utilizan como argumento el hecho de que “el hombre debe ser libre para que el llamado y el mandamiento divino sean legítimos”.  En la mentalidad Pelayo – Arminiana, si Dios exige al hombre venir a él, y obedecer el mandamiento y ese hombre no puede venir libremente a cumplir ese mandamiento, entonces Dios no es justo ni honesto en su llamado ni en su demanda.  Por eso, se ‘deduce’ que para ser responsable ante Dios, el hombre debe tener un libre albedrío con el cual pueda ser al menos capaz de responder al llamado de Dios y cumplir el mandamiento que se le da.  La mentalidad Agustina - calvinista no cree que el hecho de que al hombre se le llame a venir a Dios o se le demande cumplir cierto mandamiento implica necesariamente que el hombre sea capaz de hacerlo libremente.  Lo que sí cree el Calvinista es que el mandamiento tiene como propósito hacer ver al hombre su incapacidad natural para cumplir la ley de Dios y ser hallado indigno delante de Él, tal como lo establece el Apóstol Pablo, “porque por medio de la ley [mandamiento] es el conocimiento de pecado” (Romanos 3:20).

¿Dónde me ubico?  

Me ubico en la Palabra y creo con toda honestidad que el sistema que más se acerca a Ella es la interpretación Reformada.  Creo que algunos calvinistas han llegado a extremos que no son bíblicos en sus teorías.  Y aun no estoy de acuerdo con algunas de las creencias de  Calvino con respecto a la doble elección o doble predestinación aunque no dejo de ver la clara lógica detrás ellas, aunque también debo recalcar que yo no he leído todos los escritos de Calvino.  Pero si creo que el campo Reformado tiene suficiente base bíblica para ser creído y aceptado y esto mucho más que ningún otro sistema o interpretación.

Creo que una de las personas que mejor a presentando las doctrinas bíblicas sobre la salvación lo fue el predicador el siglo XIX Carlos Spurgeon.  Spurgeon, correctamente reconoció la verdad bíblica de la necesidad del Evangelismo la cual negaban los Híper-calvinistas y la cual exageran los Arminianos.  Para los Híper-calvinistas la predicación del evangelio no es imprescindible en la salvación de los hombres.  Para muchos de los Arminianos la predicación y los métodos usados son el todo.  Según esa mentalidad, de los métodos utilizados dependen los resultados por eso muchos Arminianos se afanan por presentar una forma de evangelismo que apele a la emoción, el gusto y el oído del hombre.  En nuestro tiempo el Arminianismo en gran parte se ha corrompido hasta el punto que se ha apartado del mensaje bíblico del Evangelio y se ha utilizado para predicar milagros, sanidades, beneficios económicos y promesas de una manera que la Biblia no lo hace.  El fin es el de provocar deseo en los hombres para que vengan a Cristo de alguna forma, y por cualquier razón, sea la que sea.  Pero el cristiano que es fiel a la Palabra, se preocupa y se esfuerza en presentar un mensaje claro del Evangelio confiando que es Dios quien hace la obra en el corazón del oyente para que este sienta culpa por su pecado, siendo convencido y contristado y de esa manera salvado.  Los hombres tienen necesidad de salvación, Dios desea salvarles y por eso se predica el Evangelio.

Pero me resulta interesante que muchas de las personas que ‘supuestamente’ buscan un balance doctrinal 'salen de' y 'terminan en' el campo Arminiano.  Por ejemplo, el Señor Larry Taylor de Calvary Chapel en su balance doctrinal es prueba de esto.  Al final del análisis en el cual se nota que tiene cierta antipatía por el Calvinismo llamándoles ‘divisivos’ y ‘legalistas’, favoreciendo el Arminianismo, termina finalmente en su última sección estableciendo lo que él llama un “Balance” entre los extremos del Calvinismo y el Arminianismo” pero sus conclusiones no son un balance sino que son claramente e invariablemente Arminianas.  Taylor solo debió haber escrito la última sección de su artículo y lo hubiera dicho todo, es Arminiano de cinco puntos.

1. Depravación Parcial

2. Elección Condicional

3. Expiación Universal

4. Gracia Resistible

5. Seguridad Condicional

El concluye que el hombre tiene libre albedrio (Arminianismo) y que este factor es el que determina su salvación inicial así como final.  La elección de Dios no excluye a nadie.  Los hombres se eligen así mismos cuando creen al evangelio y no se eligen cuando le rechazan (Arminianismo).  Dios hizo la elección basada en fe prevista. Aunque dice que el asunto de la seguridad eterna del creyente es cuestión académica, este termina diciendo que en su libre albedrio él puede mantenerse en Cristo y ser salvo o puede de igual manera escoger apartarse de Cristo y perderse eternamente (Arminianismo).  También desecha la idea de que la expiación fue sola y únicamente por las ovejas de Cristo, el dice que “tal enseñanza es claramente no-bíblica” y se aferra a una expiación universal (Arminianismo).  En Resumen, Taylor acepta todos los cinco puntos del Arminianismo como ciertos y rechaza todos los cinco puntos de los Calvinistas.  Eso no es balance alguno. Taylor dice en su artículo que existen verdades y errores en ambos sistemas, pero cabe preguntarnos, ¿Qué ha pasado con las verdades del Calvinismo, si todas han sido rechazadas, y que pasó con los errores del Arminianismo, si todos han sido aceptados?  El rio de la verdad que según el comienzo de la última sección del estudio de Taylor corría entre medio de ambos “extremos” cambió totalmente su cauce y ha terminado corriendo solo sobre el terreno “extremo” del Arminianismo.

Algo correcto que dice Taylor es que la salvación es obra completa y total de Dios 100% y que el hombre no puede tomar crédito por su salvación.  Pero aunque tal declaración va en contra de sus propias conclusiones que el factor determinante para elección, salvación y perseverancia de los hombres es el libre albedrio de los hombres, es de entender que de no haber dicho eso, Taylor se estuviera poniendo en el campo de los Pelagianos, cosa que debe evitar para poder seguir siendo llamado evangélico.   Jocosamente y tristemente a la vez lo que Taylor a denominado el “Balance Bíblico” de Calvary Chapel no es otra cosa que un restablecimiento del Arminianismo, las doctrinas que ya fueron desestimadas como herejías en el Concilio de Dort por las Iglesias de la Reforma en el año 1610 pero que tristemente siguen arraigadas a la mentalidad del Cristianismo moderno y humanista de los últimos 200 años de historia.

No es honesto hacer creer a una audiencia que se está ofreciendo algo que no se ofrece. Eso en el mundo de los negocios es conocido como ‘publicidad falsa’ y en algunos casos puede llevar una persona a la cárcel.  La verdad no puede ser modificada, y la pretensión no es honestidad.  La verdad se acepta o se rechaza.  Ha quedado demostrado bíblicamente que las doctrinas Reformadas en torno a la salvación son las más bíblicas que se han desarrollado, no porque han sido inventadas por un hombre sino porque hacen eco a la Palabra de Dios.  La fe Reformada es una fe que toma a Dios en serio, la Biblia en serio, la caída en serio, la Gracia en serio y la obra redentora de Cristo en serio.  Entiende que es Dios quien salva al hombre por su Gracia y que el hombre depende de esa Gracia para ser salvo, todo aquel que  no cree el evangelio es responsable por sus pecados ante Dios y ha de tener que dar cuenta a Dios por ellos.  El hecho de que Dios salve a algunos hombres en su misericordia, no excusa a los hombres de su responsabilidad ante Dios.  Sostenemos que  el llamado a la salvación sigue en pie, “para que todo aquel que en él cree no se pierda mas tenga vida eterna”.

 


i Para leer el documento de Larry Taylor puede visitar: http://www.ccfestus.com/books/taylor_calvinism.htm


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Escrito: 06/04/2003

Última Revisión: 12/15/2003


 
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